(Por: Víctor Bertoncello) – Sin dudas que en el actual torneo clausura las cosas no le van bien a este Unión que, por lo realizado en el apertura ya tiene un lugar en las semifinales por un ascenso.
Solo basta mirar los números que “son los que no mienten” para entender este momento algo complicado desde lo futbolístico por parte del equipo de Forestello, el cual después de aquel triunfo en el clásico ante Libertad, jugó 6 partidos ganando solamente 1, empatando otro y perdiendo los 4 restantes (3 de ellos como local), obteniendo solo 4 puntos de los 24 disputados.
más allá de que “el rival también juega” y, eso es una gran verdad, lo más preocupante en Unión es que ha perdido el patrón de juego, esa identidad futbolística que lo ha llevado a ser un equipo sólido en el apertura, independientemente de cual fuese el resultado final de cada partido. Aunque también es cierto que la zona no es la misma por que los rivales no son los mismos ya que 3 de los 4 ingresados, al igual que Unión “tienen hambre de ascenso”.
Tras la derrota del pasado miércoles ante Talleres 3 a 1, el equipo de sunchales buscaba la recuperación ante un rival que pelea por mantener la categoría, que venia de ganarle en Santiago a Central Córdoba 3 a 0 y que como apoyo “desde afuera” trajo 700 personas.
Al igual que frente a Talleres ha mostrado problemás defensivos por el lateral derecho, espacio que el equipo de Alberto supo aprovechar de muy buena manera para jugar cerca de Diego Núñez y crear peligro.
Primero con un centro de Goicoechea que Toya de cabeza transformo en gol a los 17’ y después en devolución de atenciones a los 38’ el delantero Toya cedió a Goicoechea y el volante con remate cruzado puso el partido 2 a 0.
Sobre el final de la etapa Unión herido en su amor propio se fue al área de Aseff y con el empuje de Triverio y un verdadero golazo de Leichner (9 goles), se puso a tiro en el resultado y abrió cierta expectativa para el complemento.
Después de un cuarto de hora con pelota dividida y tramite equilibrado en el medio donde se jugaba lejos de los arcos, Unión comienza a desequilibrar con Gotardi y ante una defensa sumamente cerrada Acosta y Triverio buscaron variantes con remates de media distancia, encontrando siempre la muy buena respuesta del arquero Aseff.
Un poco más tarde se vinieron los cambios donde en uno de ellos Forestello saca a Bonaldi, corre a Acosta a la derecha y agrega arriba a Emiliano Romay, variante que no dio los frutos que seguramente el técnico imaginaba.
En la última parte del juego, Unión quedó depositado decididamente en ataque pero por más que superpobló el terreno visitante, nunca tuvo la claridad necesaria ni pudo armar volumen de juego como para superar a un rival muy bien estructurado en defensa.
Facundo Díaz de Ayacucho de buen trabajo, marcó el final del partido después de 4’ de descuento y ese fue el momento donde enloqueció la parcialidad visitante festejando un triunfo muy bien elaborado ante un Unión que se fue a vestuarios sabiendo íntimamente que más allá de la derrota no había jugado bien y había dejado escapar nuevamente de su casa 3 puntos claves y fundamentales en la búsqueda de una posible clasificación al pentagonal final.
Ahora Unión deberá a viajar a Salta para enfrentar a Juventud Antoniana que viene de empatar en Santiago ante Central Córdoba 1 a 1 y marcha tercero en las posiciones con 16 puntos a 1 del segundo Crucero del Norte y a 3 de Talleres el líder.

