Jorge Airaudo, papá de Gabriel, el arquero sunchalense de Atlético Rafaela que el último fin de semana disputó en La Plata el partido revancha de la Promoción con Gimnasia y Esgrima, se recupera de un fuerte traumatismo ocasionado en una desafortunada jugada en la cual se le produjo un desprendimiento de retina. Los facultativos le han podido salvar el globo ocular y ahora van a ir en busca de impedir que pierda la visión.
Hoy por la mañana, en diálogo telefónico con «El mismo idioma», el padre del deportista se refirió a lo sucedido, explicando que «después de la operación que recibió el lunes por la tarde del ojo izquierdo que es lo más comprometido, tenemos que esperar ya que tiene otras siete quebraduras pero pasó todo a un segundo plano».
«Después de esa operación que se extendió por un poco más de tres horas, hay que esperar unos días para ver cómo va evolucionando ya que tenía un importante desprendimiento de retina que han logrado restaurar», agregó, detallando que «los médicos salieron muy contentos de la operación».
«Gabriel -acotó- siempre estuvo consciente y sabiendo lo que le iban diciendo en uno y otro lado así que está totalmente al tanto de su situación… es muy fuerte y la está peleando con todo».
También comentó que «yo estaba en el partido y me habían acompañado mi hija y otros familiares, cuando vimos que lo trasladaban en la ambulancia quisimos subir pero no nos dejaron ni nos informaron dónde lo llevaban, así que fueron momentos difíciles porque no conocíamos. Primero lo llevaron a una clínica que tiene contratada el club, donde constataron que tenía una lesión en el ojo por lo que lo derivaron a otro lugar donde lo esperaban especialistas que repitieron el diagnóstico y querían operarlo de inmediato aunque nosotros pretendíamos una profundización de los estudios… quien nos tenía que recibir no estaba por el feriado y el médico de guardia no quería hacerse cargo así que estuvimos unas tres horas deambulando aún tal como había salido de la cancha, fue desde las 5.30 que fue cuando salió del club hasta las 2 de la mañana».
Por último, reconoció que «la verdad es que el club se comportó muy bien ya que siempre el médico nos estuvo acompañando, también los responsables de Gimnasia estuvieron con nosotros en todo momento».

