Lejos de repetirse lo sucedido en el partido de ida, el clásico tuvo mayores semejanzas a lo que habían sido los encuentros del año anterior, en la Fortaleza, con un Unión aguerrido, apostando todo a cada pelota y no dejándose atropellar por los aurinegros. Estos tenían en el «Chino» Benítez a su hombre más peligroso en ataque, con 8 de las 14 conversiones de los primeros minutos.
Las acciones transcurrían y la diferencia de 19-15 mostraba la paridad del desarrollo. Los de Bualó, que tenían el plantel íntegro, eran más pero no lo podían reflejar en el tanteador. Esto hizo que la visita no solamente siguiera batallando sino que, del 26-23, pasara al frente 26-28, gracias a un gran aporte de Casemayor.
Entrada la segunda mitad del juego, parecía que Libertad se escapaba con el 47-38 pero sobre el cierre del parcial, apareció primero Casemayor con un triple y falta, sumándose luego Rostchy con un doble y falta para marcar otra vez la paridad. Claro que para el delirio de los simpatizantes presentes en el Hogar, llegó luego la ráfaga aurinegra con un triple de Alba y un doble y falta de Brown.
Los triples de Cavaco (ya sumaba 5) fueron fundamentales para la escapada final del local (73-57), obligando a Arduh a pedir un minuto para tratar de achicar el margen. Del lado de Unión, todo pasó en el complemento, por Mauro Rostchy, quien había convertido 2 puntos en la primera mitad, sumando 18 en la segunda.
Fue victoria final de 77 a 66, posibilitando así que los Tigres accedan a la siguiente instancia. Allí se enfrentarán a Atenas, en una serie de ida y vuelta que dejará al clasificado al cuadrangular final que se disputará en Rosario.

