La cooperativa SanCor comenzó a transitar el camino que la llevará a un nuevo socio. Además de negociar con la neocelandesa Fonterra, que ya se encarga de la exportación de sus productos a casi todo el mundo, la láctea, que facturará más de 1.800 millones de pesos este año, también recibió demostraciones de interés de la danesa Arla.
Esta última firma comparte con SanCor una planta en la localidad cordobesa de Porteña, en la que invirtieron cerca de 40 millones de dólares. Allí procesan suero de queso, un subproducto lácteo que también se exporta. La firma argentina aporta la materia prima y la danesa, el know how y sus contactos en el exterior. De hecho, durante el año pasado, las partes estuvieron conversando para ampliar esa planta, con otros u$s 30 millones. El proyecto quedó paralizado con la duplicación de las retenciones, que ahora el Gobierno volvió a bajar.
La incorporación de un socio que aporte fondos fue uno de los requisitos que los bancos le pusieron a la cooperativa para acceder al diferimiento del pago del capital de la deuda, como anticipó El Cronista el viernes pasado.
Una consultora será la encargada de recibir las propuestas, y las autoridades de SanCor decidirán cuál es el mejor socio estratégico. Aunque algunos bancos extranjeros no acreedores estuvieron sondeando el terreno para poner un pie en la mayor láctea del país, todo indica que los dirigentes de la cooperativa no quieren a una entidad de este tipo como aliada.
En el transcurso de tiempo que mediará entre la recepción de las propuestas, la selección y la decisión final sobre quién será el socio, SanCor será monitoreada por los bancos. Mes a mes, los acreedores irán viendo los balances de la compañía y la evolución en la implementación de cambios para mejorar la estructura de la cooperativa.
Cooperativa y S.A.
Cuando se incorpore un socio, SanCor no dejará de ser cooperativa. Pero conformará una nueva sociedad anónima con el inversor. La láctea será accionista a través del aporte de activos. Y el socio, a través de la inyección de capital.
Desde que la CFI, el brazo financiero del Banco Mundial, sugirió la incorporación de un socio estratégico y cambios para mejor estructura de costos, el presidente de SanCor -Oscar Carreras- le dijo a El Cronista que «analizaría todas las sugerencias realizadas por los acreedores». Con una deuda de u$s 196 millones, el ejecutivo buscó conciliar con la CFI.
Aunque en la compañía, que tiene 17 plantas, prefieren ser cautos sobre los planes futuros, Carreras suele hablar de su anhelo de una lechería exportadora y un socio que le permita afrontar inversiones. Sin embargo, no todas sus fábricas tienen la tecnología más moderna y generan altos costos de mantenimiento.
«Además de ayudar a resolver el tema de la deuda, la compañía necesita inversiones para estar a tono con la actividad del primer mundo. Con una inversión de u$s 30 millones, se tendría una quesería de alto nivel, con una producción de 3 millones de litros diarios», explicó Carreras tiempo atrás.
Por: Martín Bidegaray
Para: El Cronista Comercial

