
La escuela N° 1213 “Comunidad Organizada”, anfitriona.
El pasado lunes 3, en la escuela N° 1213 “Comunidad Organizada”, se llevó a cabo la Feria de Educación, Artes, Ciencias y Tecnología 2023.
En el amplio salón de usos múltiples que tiene la institución se presentaron los estands de más de 10 escuelas, locales y de la región, de diferentes niveles y modalidades, con sus proyectos nacidos en las aulas, provocados por un problema, una curiosidad, un interés por saber.
Hace varios años que se viene desarrollando esta feria; la pandemia la obligó a replegarse y vuelve este año con la misma intensidad, hecho que quedó demostrado en la escuela 1213.
“La enseñanza a través de la pregunta nos obliga a aceptar que no hay una única respuesta, que el saber no está acabado, que no hay verdades inapelables…”. Así iniciaron el acto de apertura en un espacio colmado de alumnos, docentes, autoridades políticas y ministeriales. Con ese concepto las responsables de dirigir el acto, introducen al público en el motivo convocante.
La directora, profesora Mónica Bossetti, en su bienvenida nos dice: “Hacer ciencias, construir conocimientos en las aulas, en los talleres, problematizar desde todas las áreas, combinar y entramar contenidos, animarse y contagiar es un gran desafío que nos presentan los estudiantes del siglo XXI”. En otro párrafo: “Feria de Ciencias es intercambio, es saber, es aula activa, es construcción, es proyecto, es equipo, es comunicación, es conocimiento…, entonces es aprendizaje basado en proyecto”.
Detrás de ella, la imagen de un panal con celdillas ayuda a interpretar que se está frente al trabajo en equipo, colaborativo y colegiado, con foco puesto en el enseñar, que abre camino del descubrimiento y a la construcción del conocimiento escolar, acompañando y estimulando, seguros de que, según sus palabras: “el saber llega, se produce para quedarse y apropiarse”.
La convicción en la voz de quien dirige la institución, permite reconocer que la educación no se ha quedado dormida en el tiempo, que existen hacedores de cambios, promotores de innovaciones y sobre todo docentes capaces de entender que, en un mundo de incertidumbres, la manera de enseñar es poner al niño frente del desafío y guiarlo a encontrar por sí mismo, las respuestas.
En una demostración de respeto por la diversidad, el coro de lengua de señas dirigido por la profesora Angelina Minetti, emociona a los presentes. La escuela es pionera en la introducción de este lenguaje inclusivo.
Lo teórico enfrenta, después, con la práctica: la exposición de cada proyecto presentado por las instituciones invitadas. Los alumnos esperan para explicar de qué se trata lo suyo, cuál ha sido el problema que abordaron y a qué solución o respuesta llegaron.
Sin saberlo los pequeños expositores demuestran que se están educando en ámbitos de alfabetización científica, donde las estrategias les permiten, no sólo incorporar saberes, sino estar en condiciones de profundizar y ampliar el campo de conocimientos para toda su vida.
Luego de recorrer uno a uno, pensé en la ardua tarea del jurado para poder decidir, quién pasará a otras instancias, colocarlos en un lugar, puntuar el trabajo, sabiendo que, en cada uno de los proyectos, hubo trabajo, investigación, sueños…
Pero también pensé que cualquiera fuera el resultado, todos han superado la instancia principal: la de construir con otro, resolver con otro, escuchar al otro. Recuerdo el discurso de la directora: “Porque donde hay proyectos, hay niños con futuro…”. Y reafirmo: más allá de las decisiones de un jurado.
En ese cruce de teoría con práctica, sentí que las escuelas siguen siendo el lugar donde todos aprenden de todos y los docentes son artífices de cambios desafiantes, de un nuevo modo de enseñar y de aprender.
Felicitaciones a todos.
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Griselda Bonafede

