La vida de Hilario Valinotti estuvo marcada a fuego por su pasión por la aviación. Logró en actividad múltiples reconocimientos y logros históricos y luego, retirado ya de su profesión, continuó abrazando los cielos con igual pasión para desarrollar proyectos. Incluso su deceso está relacionado con el vuelo, al haberse producido a partir de un accidente aeronáutico.
Hoy se lo recuerda a siete años de su desaparición física, evocándolo desde la nominación del aeródromo sunchalense. Además, resulta inevitable no referir aquellas situaciones históricas, como fue el haber trasladado al Papa Juan Pablo II en 1982, Juan Domingo Perón o Presidentes de numerosas naciones.
Otro hito alcanzado por Valinotti fue el haber concretado el primer Vuelo Transpolar, marcando un hecho histórico para la aviación mundial, del cual aún se sigue hablando con admiración. Fue en el año 1980 cuando comandó la tripulación del Boeing 747 de la aerolínea de bandera que realizó el primer vuelo transpolar, que unió Ezeiza con Auckland, Nueva Zelanda, tras una escala en Río Gallegos y el cruce por el Polo Sur.


