Pensado como un espacio de formación y contención, el Centro de Día «El Faro», ha recorrido una extensa vida, cubriendo múltiples situaciones con esfuerzo y entrega.
Desde un inicio con humildad y en una vivienda adaptada, hasta la utopía de construir un espacio propio, pensado y proyectado para lograr objetivos puntuales, se ha ido reinventando con el correr de los años primero y de las décadas luego.
La labor que de manera cotidiana ofrecen los profesionales y demás personas involucradas en este espacio, resulta fundamental para llevar a la práctica todos los conceptos de inclusión que pueden encontrarse en los textos específicos. Además, la puesta en marcha de eventos, actividades y propuestas, completa el panorama para que sea una institución señera en toda la región, un verdadero «faro» a seguir por otros.


