
El acercamiento a los libros y la lectura desde temprana edad abre canales por donde circularán hábitos propicios para encauzar, además de la lectura, la producción personal y literaria. En algunos hogares puede fomentarse esa tendencia merced a padres o familiares muy lectores, a quienes imitarán y puede haber otros escenarios donde la situación sea adversa y no obstante, los niños se encaminarán hacia la lectura asidua y además, a la producción personal.
Provisto ya del dominio frente al dictamen propio, el lector comenzará su camino con entusiasmo creciente y los primeros intentos de producción personal. La escuela será ámbito propicio para controlar y enaltecer esa predisposición literaria, contando con docentes pródigos en estimular, encauzar por el sendero de la producción que abrirá puertas hacia la divulgación en busca de lectores.
En el caso de mi amiga -la hermana que no tuve- Griselda Bonafede de Bocco, las publicaciones compartidas en Sunchales abrieron puertas para aniquilar el anonimato. Después del retiro ante sus funciones laborales, el tiempo le fue propicio para una producción más generosa en certámenes diversos, cosechando notables veredictos de diferentes jurados.
“Ahora el camino debe ser el libro propio, individual y recopilador de todos esos premios”, fue siempre mi afirmación como amiga, colega en la docencia y de similar tránsito por la senda literaria. El aspecto económico es y será siempre una valla poderosa, que hace intransitable el camino de cualquier escritor.
Pero asomó la figura de Diego Rosso, joven sunchalense y excelente fotógrafo, que se dedicó a bucear en el ámbito donde vivimos para hallar la riqueza exquisita de lugares cotidianos, de situaciones muy nuestras, el descubrimiento de escenas mínimas que no todos percibimos, el hallazgo de paisajes que no todos vemos, de personajes casi invisibles y todo ese caudal captado por la cámara inquisitiva y reveladora, en manos de un fotógrafo entusiasta, eficiente, produciendo el resultado final de un libro más que se sumará al caudal cultural de la ciudad.
“LO NUESTRO”, título breve y contundente, nos invita a adueñarnos de todo lo que ya nos pertenecía, pero la vorágine ciudadana no nos permite a veces hacer un alto en el camino para deleitarnos y sentirnos inmensamente ricos con esa posesión de todo LO NUESTRO.
El tiempo urge. A las 19 de este 19 de diciembre –cuando faltan muy pocos días para un nuevo cumpleaños de Griselda-, nos encontramos con este nacimiento, fruto de su mente iluminada y su corazón pleno de sensibilidad.
Después les cuento.

