El Taller Protegido Rupay comenzó la semana de una manera complicada puesto que bien temprano en la mañana, cuando se acercaron para iniciar las labores previas, las coordinadoras se encontraron con un triste panorama: habían ingresado al lugar y desordenado todo.
En una primera recorrida, Verónica Geninatti, coordinadora del espacio, no detectó faltantes pero restaba hacer un repaso más exhaustivo. No obstante, el daño y vandalismo, hizo que debieran avisar a los concurrentes para que no se hagan presentes esta mañana y así poder acomodar todo nuevamente.
Además, se encuentran en vísperas de la celebración de sus 30 años, con una revalorización de todo lo que se produce desde este espacio.


