(Por: Rafaela Noticias) – En una audiencia realizada en los Tribunales de Rafaela este martes por la tarde, la fiscal Lorena Korakis imputó a L.M., de 21 años y a V.J., de 19, por un robo calificado en una despensa de Sunchales y, en el caso de J., también por un hurto cometido horas después. La audiencia fue presidida por el juez Javier Bottero y la defensa estuvo a cargo de la abogada Amalia Cassina.
Los hechos atribuidos
De acuerdo a la acusación fiscal, el primer hecho ocurrió durante la madrugada en una despensa ubicada en calle Juan B. Justo al 1200 de Sunchales. Allí, M. y J. habrían actuado junto a otros tres sujetos que están individualizados pero no detenidos, forzando la cerradura de la puerta de ingreso y llevándose una caja registradora, bebidas y alimentos.
El hecho fue calificado como robo calificado por ser cometido en poblado y en banda, figura que contempla una pena de tres a diez años de prisión.
Además, a J. se le atribuyó un segundo episodio ocurrido alrededor del mediodía, cuando habría sustraído dos botellas de fernet de un supermercado. Fue interceptado aproximadamente media hora después en las inmediaciones, con una de las botellas en su poder. Este hecho fue encuadrado como hurto.
Tras la imputativa, se realizó la audiencia de medida cautelar donde la fiscal solicitó la prisión preventiva para ambos jóvenes, apoyándose en registros fílmicos de comercios cercanos y en declaraciones de testigos —entre ellos dos menores— que habrían observado cuando descartaban la caja registradora. También sostuvo que restan individualizar a los demás partícipes y que, en el caso de J., había incumplido medidas alternativas otorgadas en 2025.
La defensa cuestionó la prueba
La abogada Amalia Cassina rechazó el pedido de prisión preventiva y cuestionó la solidez de la evidencia presentada.
Señaló que las imágenes de cámaras no permiten una identificación clara y que la vinculación de J. con el hecho de la despensa se apoya principalmente en que vestía una camiseta de Boca, prenda —remarcó— de uso masivo, lo que no constituye un elemento distintivo suficiente.
También puso en duda la existencia de una banda organizada, al sostener que en las filmaciones no se observa una coordinación estructurada ni roles definidos. Respecto de M., afirmó que de los registros surge que continuó caminando y que no se advierte una participación directa en el ingreso al comercio.
La defensora agregó que sus asistidos no cuentan con antecedentes condenatorios y minimizó las causas abiertas previas de J. —dos robos simples— al señalar que no existen condenas firmes. Asimismo, sostuvo que no se acreditó riesgo procesal concreto ni peligro para las menores que declararon.
Por ello, solicitó medidas alternativas como fijación de domicilio, presentación periódica ante la autoridad y prohibición de acercamiento a víctimas o testigos.
La resolución del juez
Al resolver, el juez Javier Bottero consideró que, en esta etapa inicial, no existen elementos suficientes para tener por acreditada con el grado requerido la participación de los imputados en el robo calificado.
Remarcó que las imágenes —algunas en blanco y negro— no presentan nitidez suficiente y que la identificación basada en una camiseta resulta débil.
El magistrado concluyó que no se acreditaron riesgos procesales suficientes ni una expectativa de pena que justifique, en esta instancia, una prisión preventiva.
En cuanto al segundo hecho, reconoció que J. fue detenido con una botella en su poder, pero se trata de un hurto, con baja calificación penal.
En consecuencia, rechazó el pedido de la Fiscalía y dispuso la libertad de los imputados bajo medidas alternativas: fijación de domicilio, presentación mensual ante la autoridad correspondiente y prohibición de contacto y acercamiento a la víctima.
La investigación continuará mientras se avanza en la producción de nuevas pruebas y en la identificación de los demás presuntos involucrados.


