El grupo cultural independiente “La torre de papel”, la noche del viernes 15 de mayo, en el salón de actos de la escuela N° 379 “Florentino Ameghino” y desde el nombre “Cuentos con Belén”, brindaron un homenaje literario a quien fuera en vida integrante del grupo: María Belén Alasia, fallecida el pasado mes de enero.
Un grupo importante de asistentes entre quienes se encontraban familiares de la querida María Belén, acompañó a los torreanos.

En el escenario, Conrado Bocco e Iván Giordana en un diálogo informal pero intencional fueron desgranado el paso de Belén por el grupo. Dijeron:
“Que Belén se haya ido lo vivimos como una sensación de pérdida de tribu, vacío de familia. Hoy ya no está, y la tributamos, porque la sentimos muy nuestra, y porque además nos ha dejado su particular impronta para siempre”
“Hoy la propuesta es recordar a la Belén persona, en su esencia. Vamos a hacerlo de la manera que nos sale: alrededor de la literatura. Con nuestras palabras, y cuando no hallamos las propias, buscamos las de otros”.
Y así pasaron por el escenario los integrantes de “La torre de papel”: Melina Balari, Gerardo Arce, Nora Marcolini, Américo Bertoldi, Lucía Suárez, Raquel Farías, evocándola en distintos momentos y episodios.
Con el objetivo de pintarla de cuerpo y alma Nora Marcolini, quiso evocar el día que la conoció, cuando ella, era una recién llegada a la ciudad y descubrió su bagaje de sensibilidad a través del poema que la identificaba con su manera de pensar. La obra elegida por María Belén ese día había sido un poema de José Luis Borges:
Los Justos
Un hombre que cultiva su jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
El tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.
Introdujeron la voz de Vanina Margaría, artista plástica y amiga de la homenajeada. Vanina fue la que pintó su imagen para que recorriera las redes, después de su fallecimiento: Belén en bicicleta con un perro que la acompaña, sencilla, humilde, sin más ambición que cuidar de los animales, leer y llegar a los otros con la sensibilidad que la caracterizaba.

Con el objetivo de revelar la intensa vida cultural de María Belén, mostraron los libros que engrosaban su biblioteca rica y variada. “Sus libros como fotos” dijeron y sobre una mesa exhibieron los mismos, mientras en la pantalla se veían todos los ejemplares que le pertenecieron y que los hermanos de María Belén donaron a “La torre de papel”. Anticiparon que la biblioteca de La torre de papel llevará su nombre.
El ingeniero Diego Alasia, hermano de María Belén, ascendió al escenario y emocionado, agradeció el homenaje, narró episodios de la vida de María Belén desde lo íntimo y dijo: “María Belén vivió como quiso”. Una frase que la puso en memoria de todos los asistentes porque ningún sunchalense olvidará a la joven mujer que viajaba en bicicleta, alimentando perros, sin saber que escondía en su interior un gran bagaje de cultura y una profunda inclinación por hacer más justa y equitativa la vida.
Personalmente no olvidaré a la profesora que con una sensibilidad especial acompañaba a los alumnos, poniéndose al lado de los que más necesitaban estimulando, ayudando, conociéndolos y sobre todo respetándolos en sus tiempos y condiciones.
Los coordinadores del evento se despidieron de esta forma: “Nos vamos con música. Con una canción de un autor que siempre es tenido presente en nuestra Torre de papel. Nos vamos con Sueñero, de Jorge Fandermole.”
“Sueñero, centinela del alma. Belén Alasia seguirá siendo el alma de este grupo. Y como nos deseaba Belén: “Que estemos todos bien.”
Hermoso y sentido homenaje tal vez inédito en Sunchales.
Griselda Bonafede

