
En un fin de semana cargado de historia, emoción y tradición automovilística, el histórico Gran Premio Recoleta–Tigre celebró su 120ª edición, reuniendo a verdaderas joyas mecánicas de todo el país en la recreación de la primera carrera en ruta abierta de Sudamérica, disputada originalmente en 1906.
Entre los vehículos participantes, uno de los grandes protagonistas fue el Fiat 1899 construido por Florentino Viale, orgullo de la ciudad de Sunchales y patrimonio histórico de su comunidad, que volvió a rodar por las calles de Buenos Aires evocando los comienzos mismos del automovilismo argentino.
La participación del legendario automóvil se concretó gracias al trabajo conjunto de la Escudería Santafesina de Automóviles Antiguos y del Museo “Ruedas del Pasado”, llevando nuevamente a escena una pieza única del patrimonio mecánico santafesino.
La travesía comenzó, como marca la tradición, frente a la emblemática cafetería La Biela, en el corazón de Recoleta, desde donde partieron más de 70 automóviles centenarios rumbo a Tigre, atravesando distintos puntos icónicos del Área Metropolitana.
La delegación santafesina llegó a Buenos Aires con cuatro vehículos históricos, consolidando una de las presencias provinciales más destacadas del evento. Junto al Fiat 1899 participaron además el Chevrolet 1923 de los sunchalenses Juan Carlos Bonetto y su hijo Diego; un Chevrolet 1917 de San Jerónimo Norte, tripulado por Ariel Walpen y Pablo Imhoff; y un Ford T 1922 conducido por Juan Clavijo y su hijo Leandro, representantes de la ciudad de Santa Fe.
El presidente del Museo “Ruedas del Pasado”, Víctor Perusia, destacó la emoción de formar parte de una edición tan especial: “Nos enorgulleció representar el trabajo y el legado de Florentino Viale, una persona que dejó una huella enorme en la restauración y preservación de este automóvil histórico. Poder participar junto a Luciano Caturelli en la conmemoración de los 120 años de la primera carrera de Sudamérica fue algo inolvidable. Además, durante la exposición del día sábado recibimos el cariño de muchísimos santafesinos y vecinos de Sunchales que se acercaron a saludarnos”.
Más que una competencia, el Gran Premio Recoleta–Tigre volvió a convertirse en un homenaje viviente a los pioneros del automovilismo. Y allí estuvo Santa Fe, con la Escudería Santafesina de Automóviles Antiguos como embajadora de la historia, llevando al mítico Fiat 1899 de Sunchales a escribir una nueva página en una carrera que, 120 años después, sigue emocionando como aquella primera vez.


