Semana del 3 al 10 de junio de 1917
Gran Match de fútbol
Libertad versus 9 de Julio de Rafaela.
Fecha, 25 de mayo. Cancha, la del Libertad.
Cuadros – Sunchales: arquero, Joaquín E. Donato; defensa, José Perotti, Juan Arbitelli, Camilo Massa, José Bernardi y J. Tschopp; delanteros, Adolfo Actis, Raúl Armatti, R. Tissera, A. Somadossi y Mario Tonero.
Rafaelinos: Mazzi, Aiachino y Bonafede; Ferrari, Giannito y Berger; Martín, Tello, Ferrari, Imsigger y Tello.
Referí: J. Giannito de Rafaela.
Se inicia el juego, siendo lucido desde el comienzo, con acciones parejas, entusiasmando al público. Al cuarto de hora, los liberteños organizan una serie de ataques que ponen en peligro constante la valla adversaria. En efecto, a los 20` un tiro libre ejecutado por Tissera, lo recibe de cabeza Somadossi, abriendo el «escore».
A los pocos minutos, otro tiro libre, cerca del área penal, ejecutado por Armatti, recibe la pelota nuevamente Somadossi que, de un fuerte cabezazo, vence al arquero Mazzi. Insisten los liberteños, en magníficas combinaciones. Un pase de Massa a Tissera, éste a Armatti, Armatti a Somadossi, el cual, hábilmente pasó a Tonero, en buena posición, consiguiendo el puntero izquierdo alojar la pelota en la red, de un potente tiro, muy famoso de su pie harto ponderado como se verá luego.
No se desaniman por estos contrastes los de Rafaela, y a los 37´ Tello obtiene el primer tanto para su cuadro.
Vuelven a la carga inmediatamente los del Libertad y un centro de Adolfo Actis, es recibido al vuelo por Tonero y entonces en un violentísimo tiro, desde su esquina, el ágil, la introduce en el arco, perforando la red. El referí dudó de que si la pelota había atravesado efectivamente la valla, rozando el travesaño o si la red, se había simplemente sacudido, conjuntamente con todos los palos del arco, pues la violencia del «schot» no dejó ver claro.
Ante la duda, optó por conceder tiro libre para Rafala. Se armó el griterío; invadió el público la cancha, protestaron los jugadores y todo el mundo se sintió con derecho de hacerle ver al juez, el agujero de la red, por donde había pasado la «ball». Era gol. Inútiles fueron las palabras y los argumentos más convincentes. Los rafaelinos alegaban que la red estaba podrida; que ese agujero ya lo tenía antes; que nadie mejor que el referí pudo haber visto el trayecto de la pelota. Protestó el intendente, respondiéndoles que él tenía a buen cuidado las redes y que podía responder de la solidez de las cuerdas. Que si y que no.
Alguien dijo en son de burla: que esa red estaba podrida porque en la inundación del 14 la habían empleado para pescar moncholos en la cañada de Sola. Gritos, ademanes, protestas, pero sin ninguna violencia, ni palabras fuera de uso, pues la gente en aquel tiempo era más culta y por otra parte, estaba en medio de la discusión el diputado Ramón Visconti, el cual sabía apagar los ánimos, con su influencia personal.

Para terminarla, aceptaron los sunchalenses, la anulación del tanto. Vuelto el público a su sitio y despejada la cancha, sólo quedó el intendente, refaccionando el agujero, mascullando un rosario de protestas, por tamaña injusticia, por las ofensas e indirectas recibidas, él tan celoso guardián de las cosas del club, él que sabía mejor que nadie cómo estaba la red. Y sus buenas razones tenía, porque Don Ernesto, era y es ejemplo único quizás en el país de miembro de una institución, que sepa cuidar como cosa propia, el patrimonio social de una colectividad deportiva.
Y se reanudó el match. Dos minutos antes de terminar el primer tiempo, Tissera convirtió el 5º gol, siendo anulado por estar en posición prohibida, sin observación alguna.
En el segundo tiempo, comenzaron a dominar los rafaelinos y como consecuencia de ese dominio, emparejaron el tanteador.
Estaban tres a tres y la pelota iba y venía de un campo a otro, cuando Actis, puntero derecho, recibe un pase oportuno de Tschopp, gambetea a la defensa y ya frente al arco, tira y… ¡Gol! No se pudo saber bien cómo fue, pero ante el asombro de todos los espectadores, el tanto fue anulado por «offside».
Se gritó mucho, se protestó; no se silbó porque no se sabía que eso se podía hacer en una cancha, pero todo terminó con un té sin vencedores ni vencidos. Total, en el desquite, los liberteños se llevaron su referí a Rafaela.
Final del concurso de tiro
El día 25 se tiró en el «stand» y el domingo 27, se clausuró el concurso, con los resultados siguientes: a 150 mts. 1º Raúl Amratti; 2º Arturo Cazzullo; 3ª Luis Cipolatti; 4ª José Grosso. Blanco a 250 mts. 1º Juan D. Maccario; 2º Alceste Bonaudi; 3ª Francisco Giraudo. Blanco a 350 mts. (categ. B) 1º Américo Ferrero; 2º Sebastián Valfré; 3º Lamberto Maurer. Blanco a 350 mts. (categ. A) 1º Andrés Maccario; 2º Ramón Visconti; 3º Manuel Armatti.

Nueva obstétrica
Sunchales, carecía del servicio profesional diplomado para la maternidad. En la semana llegó la Sra. Catalina Gnochi, procedente de Pavía, con título revalidado, instalándose provisoriamente en el restaurant de Andrés Alesso.

