
El tema de la circulación de camiones de gran porte por las calles de la ciudad es de vieja data. Las Ordenanzas vigentes son antiguas y contienen demasiadas excepciones, lo que las hacen de difícil aplicación. La puesta en marcha tiempo atrás del Plan de Mantenimiento y Recuperación de 33 cuadras en la administración de Gonzalo Toselli, reavivó el tema ya que la vida útil de las mismas estaba directamente relacionada con el cuidado que se les ofreciera.
En reuniones posteriores con los dirigentes de la Cámara de Transporte y empresarios del rubro, se establecieron algunas acciones: una de ellas, la ejecución del malogrado Centro de Transferencia de Cargas, así como el establecimiento de un cronograma que les otorgaba un plazo de cinco años para retirarse de sus emplazamientos.
Pasó el tiempo y en la actual administración de Oscar Trinchieri, se retomaron las reuniones puesto que el plazo había expirado y no había acciones tomadas por los empresarios del rubro más allá de la adquisición de parcelas. De estos encuentros se anunció un nuevo acuerdo por un año más de tiempo para concretar los movimientos.

Una alternativa sería la de comenzar con el labrado de actas para dejar constancia de dicho incumplimiento por parte de los corralones, mientras, se podría impulsar una actualización de la normativa local vigente desde el Concejo a fin de estar más resguardado aún desde el punto de vista legislativo.
En medio de este contexto está la ciudadanía, que permanece rehén de los vehículos de gran porte que siguen circulando por las calles sunchalenses, deteriorándolas y generando diversos inconvenientes en los momentos de carga y descarga, en dichos momentos incluso llegan a “tomar” la calle para sí mismos obligando a desvíos para circular.

