(Por: Martín Ferrero – Para: La Opinión) – De haber existido un ganador, ese tuviera que haber sido 9 de Julio. Sin dudas. Por el sacrificio y la entrega que demostró; porque lo defendió bien cuando estuvo arriba en el marcador; mientras pudo, claro.
En uno de los encuentros jugados anoche por la 25ª fecha del Torneo Argentino A, en la zona 3, el elenco “Juliense” igualó ante Unión, en Sunchales, 2 a 2; y se volvió mordiendo bronca.
Las cosas las hizo bien. Intentó por los costados, mostró el desnivel necesario en la ofensiva, y por medio de Leonardo Ochoa, primero para asistir, luego para convertir, anotó los goles.
El local, sin claridad en la última puntada, pero con mucha insistencia en atacar, encontró la igualdad que le permite rescatar un punto en el estadio de la Avenida.
En la primera, y única que tuvo el “León” en el primer tiempo, la aprovechó a pleno. A los 6’ Ochoa, que comenzó muy movedizo en el ataque, supero a Fler y González en la marca, tiró el centro al segundo palo, y fue Gonzalo Del Bono, que arrojándose de palomita y cambiándole el palo al arquero, puso el 1 a 0.
El momento del “9” no es casualidad, y cuando no le sale una… Cuando menos lo merecía, el local se encontró con la igualdad. Andermatten tuvo que dejar la cancha por un corte en su cabeza, y fue por ese sector, donde Unión, construyó el gol. Leo Ochoa, intentó cubrir la ausencia de su compañero en el terreno de juego, pero no fue suficiente. Gotardi se fue por la izquierda, se metió al área y esperó la llegada de Leichner, que ingresó sin marca para poner el 1 a 1.
Cada uno supo aprovechar su momento y los dirigidos por Forestello terminaron algo mejor en la primera mitad. Triverio había tenido una muy clara a los 2’ de iniciado el match, pero la tiró por arriba. Y luego, el árbitro Mazón (de mal arbitraje) le anuló bien una jugada al cordobés Leichner, quién había convertido de cabeza, tras una media chilena de Triverio.
El complemento comenzó con los “Bichos Verdes” bien adelantados y con un “León” agazapado, esperando para meter la contra justa. Las más claras continuaron llegando desde la creación de su jugador más desequilibrante.
Fue así que a los 17’ Leonardo Ochoa recibió un exquisito pase –sin mirar- del tucumano Peralta por la derecha del ataque, enganchó, se metió al área y con un gran remate, puso el 2 a 1. Golazo para la gran figura de la noche.
Desde ahí en adelante. Fue prácticamente todo del local. Forestello movió el banco y con mucha gente en la ofensiva, pero sin la claridad necesaria fue por la igualdad.
El “León” se refugió bien y así, con uñas y dientes bien apretados defendió la ventaja conseguida, hasta que pudo…
De tanto ir se le dio. Galizzi comenzó a sacar una y otra pelota, pero no pudo. Ni los palos salvaron al “9”, ya que en una de las últimas jugadas de la noche, cuando iban 45’, y tras rebotar el balón en los dos postes, Iván Baudino encontró el agónico gol que le dio la igualdad final.
La imagen fue otra. Más allá de no haber regresado a Rafaela con una victoria, que prácticamente ya estaba consumada, el “León”, volvió a sumar y dejó en claro, que si se quiere, se puede.

