En diferentes ocasiones de la tarde se llevaron a cabo reuniones entre la patronal y los representantes gremiales pero a última hora se informó a los empleados presentes frente a la empresa que no hubo un punto en común. «Estamos muy lejos en las posiciones», dijo Alberto Monzón al retornar del cónclave. Sunchaleshoy, único medio presente en el lugar, compartió varias horas con los trabajadores, siguiendo en forma conjunta los avances y las versiones que se iban teniendo acerca de la marcha de las negociaciones, las cuales se efectuaron en un importante hotel y también en domicilios particulares vía telefónica.
Minutos después de la hora 19, con la adhesión de afiliados a Atilra, los presentes comenzaban a prepararse para pasar la noche en el acceso a la planta, la cual desde la hora 2 se encuentra totalmente paralizada y sin gente en su interior. Más allá de la presencia de dos móviles policiales y algunos efectivos de la seccional local, quienes custodian la planta junto a los agentes de seguridad privada, todo transcurre con total calma.
De acuerdo a comentarios a modo de trascendidos escuchados en el lugar, el avance de las negociaciones es muy lento, tanto que incluso se deslizó que el conflicto podría extenderse hasta la semana venidera. El cambio de turno previsto para la hora 20 traería el reemplazo de quienes están efectuando el acampe, hecho que se repetiría a la madrugada y así sucesivamente.
También según versiones escuchadas, la reincorporación del personal despedido -serían en principio entre 5 y 7 personas- es uno de los puntos que aún no se había podido acordar, junto con la mejora salarial. Los representantes del gremio dieron a conocer algunas de las cifras propuestas desde la empresa, las cuales generaron rostros de sorpresa por el ínfimo monto que representan.

