
La visita se llevó de Salta un premio un tanto excesivo, ya que, más allá de su juego ordenado, fue dominada por el santo de entrada. El equipo local se respaldó en el buen trabajo de mitad de cancha de Emanuel Giménez, Oscar Domínguez y Hernán Hechalar. Con esa fórmula encontró los caminos al gol, que consiguió a los 32′ de la etapa inicial, cuando Hugo Prieto aprovechó una buena habilitación de un compañero para definir con oficio por encima del cuerpo de Baigorria.
La visita salió en busca de la igualdad, y pese a que fue el antoniano el que atropelló en los minutos finales, la defensa salteña se durmió en una pelota parada y Walter Ferrero aprovechó para establecer la igualdad, de cabeza, en el área de Juventud.
En el complemento Libertad sorprendió de entrada a un Juventud que empezó a pasarla mal y monopolizó las acciones más claras, aprovechó las lagunas que dejaba el santo en el medio para equilibrar el juego y tomar posesión del balón, pero Juventud no se dejó llevar por delante y se sobrepuso al mal momento, aunque siempre una pierna salvadora de la visita hacía cada vez más lejana la posibilidad de una victoria.

