
No fue mucho lo que pudo hacer Toselli ni tampoco Trinchieri, más allá de algunos casos puntuales de maquinaria que pudo sumarse (se recuerda alguna topadora con oruga para el relleno sanitario, un nuevo camión de basura y dos camionetas el año pasado y un par de barredoras que generaron más complicaciones que beneficios). El principal escollo, radicó siempre en la imposibilidad de contar con el dinero necesario para una compra de contado pero también en dificultades para que la Provincia autorizara créditos del tipo Promudi.
En este sentido, alguna vez se tuvo que modificar un proyecto ya que, al aprobarse, los valores habían tenido una variación tal, que ya no se podían adquirir los elementos previstos.
En las últimas sesiones, los ediles han dado el apoyo para avanzar en la normalización de esta situación deficitaria. Las herramientas económicas elegidas son varias: Licitación, leasing y afectación de la partida del Fondo de Obras Menores.
Con estas propuestas se busca sumar: un camión, un tractor con cargador frontal y retroexcavadora, un tractor para usos múltiples y dos motoniveladoras.
Sin lugar a dudas, maquinaria que tendrá un impacto positivo en varios sentidos: mayor capacidad de respuesta y trabajo, más cobertura de reclamos de vecinos y seguramente, al quitar de circulación algunos vehículos sumamente antiguos, menor gasto en repuestos y reparaciones.
Más allá del caso de la Licitación y la utilización de los fondos provinciales de Obras Menores, resulta interesante la opción del leasing, algo que permitirá ir abonando en cuotas, mensualmente, las maquinarias, mientras al mismo tiempo se van utilizando. Así se genera una buena capacidad de pago que permite la incorporación simultánea de cuatro elementos y no se recargan en demasía las arcas municipales las cuales están ordenadas pero no deben descuidarse ni mucho menos hipotecarse a futuro con pagos cuya cancelación sea altamente onerosa.

