
El clima vivido en la colmada sala de Amigos del Arte, dejó en evidencia que la presentación del Córdoba Gospel Singers no iba a pasar desapercibida. Así fue y con casi dos horas de show, tres cambios de vestuario, proyecciones en pantalla gigante y diferentes elementos de respaldo, conformaron un concierto que tal como se anticipaba en la difusión «permanecerá en la memoria de todos».
La interacción de los responsables del coro con el público presente fue también otro elemento que estableció cercanía entre artistas y gente. Así se fue construyendo esta especial relación que generó un microclima de respeto y admiración.
Las canciones clásicas del Gospel norteamericano fueron alterándose en la segunda parte con piezas ya pertenecientes al cancionero popular.
Uno de los momentos más destacados fue cuando, emulando los orígenes del movimiento musical, ejecutaron una interpretación a capella, sin micrófonos y con el único acompañamiento de sus voces y calzados en la percusión.

