La llegada de Héctor Ponce al frente de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra) fue histórica por varios motivos: se concretó desde el interior pero también fue el resultado de una votación que arrojó diferencias nunca antes vistas a favor del sunchalense. Esta semana, nuevamente ha sido impuesto en este cargo para que lo ocupe por espacio de otros cuatro años.
Las elecciones tuvieron lugar allá por el mes de agosto pasado y de la misma participó una sola lista: la lista Celeste “María Adrián Cornejo”. El resultado fue la confirmación del rumbo adoptado allá por el 2001, cuando el gremio y la obra social se encontraban en una situación complicada, casi desmovilizado y con notorias falencias. El trabajo paciente y constante realizado decantó casi obligatoriamente en mejoras para los afiliados, que tuvieron tres recomposiciones salariales, logrando hoy en día tener un salario promedio de 1.900 pesos.
Tal como ocurrió cuatro años atrás, el traspaso tuvo lugar en el camping que la organización sindical tiene en Sauce Viejo, cerca de la capital provincial. Allí no solo fue impuesto él en el cargo sino todo el consejo directivo que lo estará acompañando.
En la actualidad, Atilra cuenta con aproximadamente 20 mil afiliados en el país y sigue adelante con su filosofía de defender a los afiliados. Por ese mismo motivo, en el día de ayer Ponce tenía previsto viajar rumbo a la planta de Parmalat para realizar un corte parcial de ruta en reclamo por la seguridad laboral de los empleados de dicha fábrica que durante la última parte del año pasado sufrió la declaración de quiebra de la casa central. Ese ha sido siempre uno de los puntos distintivos de la gestión: el acompañar, estar donde se produzcan incidentes y hacerlo en persona, sin enviar emisarios.
Respecto del mismo tema, si bien no se conoció oficialmente, empleados de SanCor comentaron que cuentan con una planilla en la cual se pueden inscribir para que, a principios de mes, con cada cobro de sueldo se le descuenten 15 pesos. El dinero reunido es aportado de forma solidaria para los empleados de Parmalat que están sin poder cobrar sus salarios.
Por otra parte, hace unas semanas, Ponce indicó que estaba preocupado por la mantención de las retenciones a las exportaciones lácteas al considerar que el monto que se le saca a las industrias no se reinvierte. En este mismo sentido, manifestó que deben trabajar en conjunto con el sector industrial ya que es una problemática en común que mantienen.

