Ya de por sí, ver cómo Obeid distribuye a discreción fondos no reintegrables entre las localidades más afines a sus necesidades políticas de turno es algo que causa escozor, más aún cuando los anuncios se realizan en la región, casi como esquivando nuestra ciudad. De alguna misteriosa y extraña razón, dirigentes y comunidad saben por esta altura que la mano viene así y ya no se espantan.
No obstante, las declaraciones últimas del mandatario provincial sin lugar a dudas han caído muy mal. Desde hace varios años se está reclamando por una motoniveladora para poder hacer frente a las necesidades que se derivan de la mantención en buen estado de los caminos rurales. Hay un par de máquinas -una en buenas condiciones- para afrontar las más de 30 mil hectáreas del distrito.
Lamentablemente debimos asistir a actos ajenos en los cuales, sectores no tan necesitados tuvieron la caridad provincial al recibir una de las 140 motoniveladoras adquiridas recientemente. Incluso una de las ceremonias, realizada en Colonia Aldao con motivo de la inauguración de la repavimentación de la ruta 280S tuvo aparejadas otras situaciones que rozaron lo denigrante hacia el intendente local.
A media semana, Obeid estuvo por Rafaela, haciendo gala de su abultada billetera para con los amigos, dejando 90 casas, un equipo de radioterapia, una planta de ósmosis inversa y numerosos subsidios (parte de los millones y millones con los cuales se beneficia a la “Perla del Oeste”) que se suman a los aportes para obras públicas, canales, pavimentación, la pista de aterrizaje y muchos destinos más que sería demasiado tortuoso para nuestra envidia repasar.
También, el mandatario estuvo en Ramona y atentos a la repetición del acto de entrega de maquinarias, periodistas de La Opinión le preguntaron al gobernador: si Sunchales se vería beneficiada con una entrega, señalando “yo no sé si ha recibido ya, porque le hemos dado a todo el mundo”, le dijimos que no, a lo que replicó “es cuestión de que me la pida, a mí no me la pidieron, en una de esas no la necesitan, a todo el que la ha pedido le hemos dado y le vamos a dar”.
A esta altura, demás está decir que en reiteradas ocasiones y no solo desde el municipio sino desde la Sociedad Rural y otras entidades y asociaciones locales se ha pedido encarecidamente el aporte de maquinaria. No obstante, la respuesta de parte de Vialidad provincial siempre ha sido la misma: no hay disponibilidad. Algo que días después cae en el descrédito al entregarse más máquinas. En fin, que la cosa sea así no significa que debamos resignarnos.
¿Y las luces?
Ante este panorama sumamente complicado respecto de la relación con el gobierno provincial, la posibilidad de contar con columnas de iluminación para la circunvalación de la ruta 280S es poco menos que utópico. El proyecto corre riesgo por tener que recibir el visto bueno de parte de la provincia, algo harto difícil ya que habitualmente, sus responsables miran hacia otro lado.

