
Tras la derrota por tiros desde el punto del penal ante Unión de Villa Krause y después de 32 partidos, Unión, más allá de no haber podido lograr el ascenso al Torneo Argentino «A», cumple con los objetivos trazados en el comienzo y cierra una campaña verdaderamente espectacular.
Tras la temprana eliminación de la temporada anterior, la dirigencia de Unión se había planteado para esta ocasión mantener el mismo cuerpo técnico, darle la participación desde el juego en si a la mayor cantidad posible de chicos del club y mejorar la campaña del año pasado.
Fue así, como y porqué se quedaron Moino, Ibarra, Sola, Rojo, Calamari, Escott y Soldano (entre otros), volvieron al club Stucky, Yuste y Molina y se sumaron Felippe y Saucedo (entre otros).
De esa manera una noche cualquiera del año pasado, en el estadio de La Avenida, Unión ante 9 de Julio empata en la primera fecha 0 a 0 y se hace camino al andar.
En el arranque y en las 5 primeras fechas, el equipo no andaba bien, no colmaba las expectativas que había mostrado en la pretemporada, repartía resultados pero mostraba un aliciente, no perdía en su casa.
En la sexta fecha, una noche de viernes y con lluvia, Unión, pierde 3 a 2 frente a Ben Hur en Rafaela, pero el equipo ya comienza a mostrar un juego prolijo desde el medio hacia adelante, con manejo de pelota y juego colectivo, creando innumerables situaciones de gol.
Sería ese (de acuerdo a mi modesta opinión), el despegue, el punto de partida, el afincamiento, de lo que con el correr de las fechas lo convertiría cono el mejor equipo de la historia, ofensivamente.
Llegan los triunfos contundentes de local marcando 4, 5 y hasta 6 goles por partido, y si bien todavía quedaba pendiente poder fortalecerse fuera de casa, Unión pasaba instancias sin mayores problemas, con un equipo que funcionaba como tal, cada vez mejor, con buen juego, prolijidad en el mismo y contundencia ofensiva, creando cada vez más expectativas en todo quien tuviese el corazón pintado de verde y blanco.
En la Segunda Fase, tras la goleada como local 3 a 0 ante Mandiyú de Corrientes, Unión accede a serie de playoff, y queda a 6 partidos de una posibilidad de ascenso, es por eso que uno se preguntaba, cómo y porqué, después de 28 finales, «como no ilusionarse…?»
En el primer duelo, lo deja afuera a Coronel Aguirre, un rival sumamente conocido y después choca con lo que ya contamos en su momento, su homónimo de San Juan, que le pone punto final, a una hermosa historia, más allá de la circunstancia final.
El aliento incondicional de cada partido, más aún en tiempos finales, la despedida en el viaje a San Juan, el agrupamiento en Casa Maíz para ver el partido, el recibimiento en la llegada, la expresión de agradecimiento en las redes sociales, hablan sin dudas de un amor, de un sentimiento, de una identificación que sin dudas ha tenido este equipo con la gente, una identificación que hacía rato no había tenido algún otro equipo, a pesar de los apellidos y las figuras, y saben porqué…?, por que este equipo funcionaba en base al corazón, la garra y entrega de varios hijos del club, junto a los que llegaron desde afuera y se sintieron como tales.
La campaña
Jugó 32 partidos, donde su mayor fortaleza futbolística la tuvo en casa, con 16 partidos donde ganó 12, empató 2 y perdió los 2 restantes, sacando 38 puntos sobre 49 en juego.
74 Goles a favor: Soldano 20, Molina 15, Saucedo 9, Rojo 6, Autino 6, Escott 5, Ibarra 3, Lucero 2, Otal 2, Jamud 2, Pautasso 1, Sola 1, Calamari 1, Felippe 1.
Simplemente gracias. Por razones lavorales, he tenido el enorme placer de compartir toda la campaña de este equipo y digo que solo tengo palabras de agradecimiento para los dirigentes, cuerpo técnico y jugadores, que siempre han tenido para conmigo el mayor de los respetos… Un abrazo y hasta siempre…

