Más calmo luego del combate, con apenas una ligera marca en el pómulo izquierdo que para nada daba en pensar que venía de ganar un título mundial de box y con toda la humildad que lo caracteriza, Hugo «Pigu» Garay analizó la pelea «se me complicó por momentos pero la pude sacar adelante». Además, fiel a su forma de ser, no dejó de agradecer a la gente de Atilra, a quienes dedicó el cinturón. También anticipó que la primera defensa la hará en nuestra ciudad, en lo que será un hecho deportivo histórico para Sunchales.
Para quienes estuvimos en el Luna Park, el aliento de los casi diez mil espectadores fue decisivo puesto que en el noveno round la cosa se puso bien fea para Garay. Fue aquel ensordecedor «Ponga huevo Pigu ponga huevo», junto al tradicional «Argentina, Argentina» que no solamente lo recuperaron, evitando la tercer caída mundialista y su consecuente alejamiento de la práctica del box (como él mismo había anticipado) sino rehacerse y terminar la pelea bailando y lanzando uno-dos para el delirio de los presentes.
Buscar calificativos equivaldría a caer en los remanidos «épicos, notables o fílmicos» pero hubo eso y mucho más en la noche del jueves. Porque el de Tigre arrancó mucho mejor pero el ucraniano Yuri Barashian se interponía en su camino al título de mediopesados. La estirpe del europeo pareció imponerse pero allí estaban los 10 mil puños para pegar junto a Garay. Y el Pigu respondió, se coronó y luego volvió a ser el mismo de antes, el pibe de barrio, que sabe de privaciones y que conoce de agradecimientos.
Allí lo encontramos, en el restaurante donde estabamos esperando la gente del sindicato y los medios de prensa. La confirmación no tardó en llegar y fue de su propia boca, casi como una deuda personal que quiere saldar: «Ya pasamos la primera etapa y ahora a pensar en hacer la primera de las defensas en Sunchales, que uno tanto quiere por la gente de Atilra y todos por allá».
Fue muy lindo verte ganar a lo guapo y recibirte de campeón
Se me complicó un poco la pelea, fue un rival muy duro pero gracias a Dios pude poner los huevos que tengo y gracias a la gente, remontar la pelea. Con la gente me agrandé y llevar la pelea para adelante.
¿Se puede ir dividiendo la pelea en tramos, por ejemplo hasta el quinto round, luego hasta el décimo y de allí en adelante?
No sé si tan así, lo que pasa es que yo respetaba al rival, que apostó todo a su zurda. Fue un rival que pega muy fuerte, gracias a Dios esquivé todas las manos que me tiró menos una sola y si bien no me hizo tan mal pude levantarme rápido.
¿Te llegaba el aliento de la gente, ese ponga huevo Pigu ponga huevo?
Si, eso fue mucho para mí, me subió la autoestima y gracias a eso pude remontar la pelea y llevarla hacia donde quería.
¿Te recibiste de guapo?
Si, seguro, sé que tengo unos huevos terribles. Sé que estuve muy bien preparado y la pelea la rematé y la peleé, él me pegó solamente una piña y después no pudo hacer más nada.

