El cuerpo de Bomberos Voluntarios de nuestra ciudad dio a conocer detalles acerca de lo que fue su participación, el pasado 30 de diciembre, en el siniestro de la fábrica Limansky de la ciudad de Rafaela.
El pasado martes 30 de diciembre, ante la convocatoria del Cuerpo de Bomberos Zapadores de la ciudad de Rafaela, tres dotaciones de bomberos de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Sunchales participaron en las tareas de extinción del incendio que se produjera en instalaciones de la firma Limansky.
Estas tres dotaciones constaban de: 5 personas y una autobomba con 4.500 litros de agua y 200 litros de espuma química (la primera de ellas); 3 personas en una unidad de apoyo con equipos de respiración y 200 litros de espuma química adicionales (la segunda), y 2 persona con otra autobomba con 7.000 litros de agua (tercera unidad).
Es el deseo del Cuerpo de Bomberos resaltar que la primer dotación arribó al lugar del siniestro a los 30 minutos de recibida la convocatoria, la segunda arribó 15 minutos después y la tercera a los 45 minutos de la primera para cubrir tareas de abastecimiento.
En todos los casos, los vehículos viajaron con su carga completa de agua y espuma química, así como con todos los elementos necesarios para cubrir la emergencia. Los vehículos siempre se encuentran preparados para asistir de inmediato cuando son requeridos.
Hay que destacar que la Asociación de Bomberos Voluntarios de Sunchales es una agrupación de carácter voluntario, cuyos integrantes no reciben remuneración alguna por las tareas que les toca desempeñar al servicio de la comunidad. Hay 37 kilómetros que separan ambas ciudades y la entidad considera que los tiempos transcurridos hasta la asistencia efectiva en el lugar de los hechos fueron los indispensables para la presentación del personal en la sede de la institución y el viaje hasta el Parque Industrial de Rafaela.
Fue la primera agrupación foránea en llegar a dar apoyo, y los primeros en ingresar al interior de las instalaciones a combatir el fuego.
También hay que destacar el empeño y el compromiso de los propios empleados de la firma afectada en la colaboración brindada durante el desarrollo de los acontecimientos.
Tal como reza el lema, continuan siempre dipuestos a su cumplimiento: «Nada nos obliga, sólo el dolor de los demás».

