San Valentín fue un Santo que defendió la unión de las parejas ante Dios, cuando el catolisismo estaba prohibido. Con el correr de los tiempos su recuerdo y el sentido de su accionar, fue adquiriendo un matiz más comercial, adaptado a las características de cada país, especialmente en Estados Unidos e Inglaterra. Sin embargo, en medio del trajín y las vicisitudes cotidianas, no es malo tomarse una pausa para celebrar el amor…
Cada quién sabrá con qué regalo, con cuánto dinero, de qué manera. Será con rosas, bombones, champagne, con otros obsequios, con una cena romántica, un paseo, un encuentro íntimo pero lo más importante es que ese día sirva para «revalidar» esa conjunción de dos corazones que se encuentran y arman un mundo en común…
Natural saluda a todos los enamorados, a los que ya tienen su amor, a quienes están buscándolo y desea que San Valentín proteja ese sentimiento que cotidianamente construyen y cuidan con devoción…

