Ciudad de Rafaela. La cotidianidad de un día lunes laboral se ve en las calles. Pablo (9), alumno de cuarto grado, espera en la vereda frente al colegio.
Con el sonido del timbre los niños ingresan, pero Pablo no. Piensa tomarse el día libre y deambular por la ciudad, solo.
Como observador recorre varias calles hasta una parada de colectivos que llama su atención. Lee las indicaciones de los carteles, espera y al llegar un mini bus, emprende su aventura. Viaja hasta la última parada del recorrido, frente a un parque.
Desciende y con expectante curiosidad decide entrar. Explora cada sendero que encuentra, reflexionando sobre todo lo que observa. Al final de su estadía y luego del largo recorrido, se da cuenta de que no existen días libres y de que las pequeñas situaciones cotidianas son un aprendizaje que a veces ignoramos.

