Para los Tigres, todos los cañones apuntan a Corrientes, donde el lunes se pondrá en marcha el playoff de Reclasificación ante Regatas. No obstante, esta noche ante su gente cierra la Fase Nacional recibiendo al colista Echagüe de Paraná.
Desde el punto de vista práctico, el partido tiene como finalidad seguir afianzando funcionamientos y buscar el mejor rendimiento. Más allá de esto y de la cuestión anímica, no será demasiado más lo que se ponga en juego entre dos equipos que ya tienen su futuro definido.
En este sentido, disimular la ausencia de Vega (esguince de tobillo) será el objetivo a cumplir por parte de los locales, que ya lo perdieron por lesión en el reinicio de la temporada, intentando un reemplazo extranjero temporal que no funcionó ya que disputó únicamente tres minutos oficiales antes de ser dado de baja.
Ocurre que los dirigidos por Müller saben de antemano que se medirán con Regatas Corrientes, mientras que la visita está condenado a disputar el playoff por el Descenso.
Los entrerrianos, equipo con el cual Libertad disputó los primeros partidos amistosos de la temporada, tuvieron una etapa regular sumamente adversa. Pudieron ganar solamente ocho encuentros en los más de 50 que se han disputado hasta el momento y saben que Boca aparece en su horizonte para intentar salvar la categoría.

