
Transcurría el año 1908, cuando en Francia, la Superiora General, Sor María Inés Marret, envió a un grupo de religiosas de su congregación a nuestro país. Se trataba de las Hermanas de la Congregación de Santa Marta, quienes arribarían para afincarse y comenzar a dar un paso trascendente para el futuro de esta ciudad.
El buque «El Pampa» partió en febrero de ese año, llevando a bordo a nueve jóvenes religiosas, en un viaje que arribó el 3 de marzo a Buenos Aires para luego trasladarse a Santa Fe. Cinco de esas religiosas fueron comisionadas a Sunchales, tratándose de las Hermanas: Magdalena María, Luisa Filomena, Luisa de los Ángeles, María Hortensia y María Joaquina.
La casa que habitarían estaba a 400 metros de la iglesia. Su colegio, dedicado a San José, se abrió el 1 de abril. Fue una obra con futuro al contar con 70 niñas que ya asistían a clases. En 1909 ya contaba con 110 niñas y 30 varones de 4 a 7 años, siendo los primeros pasos de una historia que ya acumula 117 años.


