
Con un inicio sumamente diferente, en un espacio reducido y con un horizonte claro, el Centro de Formación Profesional fue desandando caminos para consolidarse como una opción firme de capacitación en distintos ámbitos.
La propuesta contó con el acompañamiento de Casas de Estudio de nuestra región y también otros puntos del país, que se sumaron mediante acuerdos estratégicos promovidos por la Fundación Atilra.
De esta manera, con el paso de los años se fueron sucediendo las distintas cohortes de egresados, preparándose para el mundo laboral y mejorando capacidades.

