«Motivaciones muy definidas, desde la simple solidaridad que corresponde a una bien desarrollada sensibilidad social, hasta la inmolación de la vida en salvaguardia del prójimo y de sus bienes, desde ser el principio rector de quien entregue su servicio voluntario a tan digna causa.
Su misión histórica y antropocéntrica es «hacer el bien por el mismo bien», ayudando a la sociedad a superar sus emergencias, calamidades y siniestros.
Su espíritu sereno y vehemente a la vez debe ser una respuesta creativa, disciplinada y adiestrada, al desafío excitante del siniestro, en toda su magnitud».
Así se definió la labor bomberil en una publicación alusiva, cuando cumplieron 20 años de vida. Ahora, con cuatro décadas más acumuladas, las palabras siguen siendo fiel reflejo de lo que buscan quienes se integran a este Cuartel.
Bomberos Voluntarios es una de las instituciones mejor conceptuadas por la comunidad. El haber estado desde hace seis décadas siempre atentos y predispuestos a colaborar, así lo ha ido forjando. Además, se caracterizaron por el trabajo continuo puertas afuera del cuartel, en donde no dudaron en encarar actividades alejadas a su realidad para poder reunir los fondos necesarios que les permitieran adquirir equipamiento y herramientas necesarias para las respuestas adecuadas.
Como en tantas otras instituciones que dan sus primeros pasos, el aporte comunitario resultó fundamental para su asentamiento. Aquí, aparece la figura de Roberto Somadossi, quien dona los terrenos donde actualmente se ubica la institución, adquiriéndose un par más con el tiempo. También SanCor participó con la donación de un Chasis Camión Ford F600, para el armado de la primera autobomba, en enero de 1975.


