
“Tratamos de cuidar el barrio”, comenzó diciendo Denso Abatidaga para luego repasar virtudes y defectos que tiene hoy en día el barrio.
“Uno de los aspectos que a mí me pone bien -afirmó- es que en las reuniones mensuales de la Junta de Seguridad, el Barrio casi no tiene presencia. Por ejemplo, en la última, solamente se registraron tres llamadas desde este sector, lo que nos permite decir que el lugar es tranquilo, más allá de que siempre hay cosas que puedan pasar”.
Igualmente, para él, lo primordial, en el día de hoy, pasa por la cuestión social, siendo algo en lo cual se presta mucha atención. “A modo de ejemplo, explicó que, cuando no hace mucho se registró un hecho luctuoso, se centraron más en los chicos que había dejado esa persona, en la familia, para contenerlos y ayudarlos”.
La filosofía de Abatidaga es simple: ser el Presidente de la Vecinal le otorga responsabilidades que debe cumplir ante los vecinos, de allí su consejo para que, ante cualquier tipo de situación de reclamo o necesidad, se canalicea través de la Vecinal. “No es lo mismo que al Corralón llame un vecino que lo haga el Presidente, ahí la cosa cambia”, acota dejando entrever la satisfacción que otorga la experiencia.
En cuanto a los proyectos que tienen, varios de ellos se centran en el mejoramiento de la sede vecinal, esperando poder en un futuro próximo colocar el cielorraso en el salón más grande, unificar los baños de éste junto con el del salón más pequeño…
“Hay que dedicarle tiempo y charlar con los vecinos”, define.
“El año pasado ha sido tranquilo, pudimos hablar con los chicos que solían venir a la vecinal a pasar varias horas para que respeten ciertos horarios y así nos dejen una tranquilidad a todos, así como también pudimos ver que las cosas que se colocan tienen más duración”, prosiguió.
“Uno trata de ver las posibilidades que tiene es para solucionar los problemas, aunque a veces encuentro difícil la problemática de la convivencia entre vecinos, que es un punto que no siempre se puede estar resolviendo y tenemos que derivarlo al municipio”, concluyó.
El Canal Sur
El Canal Sur es una suerte de límite natural del barrio, marcando su conclusión. “Tenemos que comenzar a pensar más con los vecinos para que cada uno cuide su pedacito de frente. No creo que por pagar los impuestos se pueda hacer cualquier cosa”, reflexionó.
“Entonces, el Canal pasa a ser un lugar donde se arrojan cualquier tipo de cosas”, agregó. También refirió que, al sur del Canal Sur, pronto habrá novedades.

