(Por: Hugo Acuña – Consejo Ejecutivo Departamento Castellanos PJ) – Por eso no fue casual su asesinato. Por eso no es casual que aún hoy, a 41 años existan voces que sostengan en reuniones del Justicialismo o en las bancas legislativas que reivindicar a José Ignacio Rucci es reaccionario y retrógrado. Quizás sean las mismas voces que alentaron su ejecución y que se alegraron con su martirio y quebrar la obra de Perón en Argentina, a la vez que ejecutaron su plan de destrucción que aún hoy padecemos.
Hay que aprender las lecciones de la batalla perdida, pues aún los jóvenes tienen muchos combates que librar para ganar la guerra. El primer paso es recuperar a nuestros héroes y mártires como estandartes de victoria. José Ignacio Rucci es un ejemplo de conducta, de militancia, y de lealtad. Es hoy el ejemplo más revolucionario de quien ofrenda su vida en defensa de los trabajadores y de su Movimiento por algo superior.
Por último frente a voces del pasado que buscan enlodar su memoria los jóvenes, los trabajadores y los militantes lo reivindicamos como ejemplo de lealtad y antorcha doctrinaria que ilumina nuestro camino nacional revolucionario en la senda que Perón y Evita nos marcaron a fuego en nuestros corazones.

