Argentino A: El calor estuvo afuera

La pelea por la posesión fue a veces privilegiada por sobre otras cosas. Así salió un clásico luchado y por momentos áspero.Las tribunas fueron protagonistas del clásico, cuarto en la temporada, que sigue comandando Unión con una victoria y ahora, tres empates. El 0 a 0 fue el reflejo de lo que se vio en buena parte del encuentro, con más intenciones en no perder que en vulnerar el arco rival. Aunque cuando se deshicieron de ese concepto, salieron situaciones de riesgo que de a ratos le cambiaron la cara al encuentro.

El partido amaneció con dos bombazos: primero Unión, que sacó y probó desde el centro de la cancha y luego de D´Antoni, que también intentó con mucha más puntería. Esa sería -el tiro de media distancia- el arma favorita de los locales, que siempre estuvieron cerca o se toparon con la elasticidad y reflejos de Guillermo Stucky.

Sin lugar a dudas, lo mejor estuvo en la primera mitad, donde ambos intentaron, con más certeza el aurinegro, luego de un arranque a puro nervio, traducido en innumerables pases largos o cortos. Ya más afianzados, el local empezó a inclinar el campo de juego a fuerza de despliegue y buenas intenciones.

Los atacantes, salvo desde la distancia, no supieron encontrar formas de vulnerar las defensas.Cipolatti tuvo su mano a mano con lo que sería una constante: el retraso unos metros de Torres, para asistirlo. Unión respondió también desde la media distancia y todos esperaban o bien la apertura del marcador o bien la continuidad de ataques de uno y otro lado. Se quedaron buena parte del tiempo en el lado local, que recuperaba con los volantes y salía rápidamente hacia el arco visitante.

Después de un impass de varios minutos en donde lo más destacado estuvo en las tribunas, Unión amagó con una reacción y dispuso de un par de chances claras, haciendo que Baigorria dejara de ser mero espectador y debiera esforzarse para mantener el cero en su arco. El cierre del parcial lo dejó nuevamente al aurinegro en ataque con Cipolatti intentando otra vez desde la media distancia.

La tribuna aurinegra, repleta y cantando como debía ser.Lejos de aquellas esporádicas pero interesantes situaciones de riesgo, el complemento fue diferente, con más paridad y algún disparo de media distancia que pasaba cerca, como por ejemplo uno de Quiroga u otro de Unión que todos gritaron gol.

Pareció que los jugadores, promediando el segundo tiempo, comenzaron a pensar en que no perder el clásico era un buen resultado. Las dudas se acumularon como la gente en las defensas y los minutos fueron pasando. Recién al cierre se animaron algo más para buscar los arcos pero ya no había tiempo para más que la igualdad en cero.
La tribuna albiverde, con toda la pasión, como se esperaba.

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