Los defensores aurinegros se fueron adelante: Correa y Donatti le dieron un gol cada uno para que Libertad quedara a un par de minutos de bajar a Racing de Córdoba, puntero del grupo. Lo cierto es que la victoria se le escurrió de las manos al local cuando, en tiempo de descuento, un largo centro de Dei Rossi fue conectado por Rivero para decretar el 2 a 2 definitivo, luego de que el aurinegor lo diera vuelta.
Al pensar en que el rival que estaba enfrentando Libertad era el puntero, se esperaba tuviese otro desarrollo en cuanto al juego propiamente dicho, el cual fue caracterizado por la tranquilidad de quien encabeza el grupo, aprovechando errores del rival pero no evidenciando una notoria superioridad ni mucho menos. Quedaba flotando entre los presentes la idea de que, en caso de decidirse, Libertad podía poner en aprietos a Dei Rossi. La pelota tenía posesión dividida, aunque cuando quedaba en poder de Racing, todo parecía más lento.
Pero esto es fútbol y cuando el local hacía mejor las cosas, Gaboardi llegó solo por detrás de la defensa aurinegra para aprovecharse de una jugada tan simple como efectiva al esperar por un error de Libertad para convertir en la primera ocasión clara que dispuso el Decano cordobés.
Siempre manteniendo la tranquilidad, la visita se terminó de asentar en el campo de juego, dispuesto a hacer valer toda su experiencia y argumentos que lo llevaron a estar en lo más alto de la tabla. Los de Iván Delfino, en tanto, se mostraban algo más nerviosos, golpeados por el resultado contrario.
Los minutos fueron pasando sin demasiadas emociones hasta que a unos diez para el cierre de la etapa, llegó una asistencia de Correa para Cejas, la devolución para el primero y el centro que fue lanzado y se desvió en un defensor cordobés permitió que los Cañoneros llegaran a la igualdad. Algo justo en vista de lo plasmado en el juego, ya que a pesar de la diferencia, el puntero de la zona no estaba justificando dicha victoria.
De movida el complemento arrancó con una buena noticia para Libertad, a partir de un cañonazo del «Flaco» Donatti a la salida de un tiro libre que sacudió la red de Dei Rossi, quien sólo miró cómo la pelota entraba en su valla sin poder hacer nada ante tamaña patada para decretar el 2 a 1 parcial. Lejos de contentarse los de Delfino, siguieron presionando, evitando así la reacción de la visita.
Aquella desconcentración de Racing plasmada en los minutos previos al tanto aurinegro se mantuvo durante varios minutos, donde el local comenzó a justificar la diferencia.
Sobre el final y si algo le faltaba al partido para ser más emotivo, el local se quedó con uno menos tras la expulsión de Víctor Cejas. Fue el detalle que le faltaba al Decano para terminar de quemar las naves rumbo a la igualdad. Hubo algunas jugadas de real peligro en el arco de Baigorria, la última, cuando el árbitro había adicionado cuatro minutos, protagonizada por Dei Rossi que mandó un centro largo -síntoma de total desesperación- que fue peinado por Rivero para desatar la locura en el puñado de hinchas que llegaron al estadio de calle Dentesano así como también en el banco visitante.
No obstante hubo tiempo para más y el cotejo culminó, con una escapada de Girard que tuvo un claro mano a mano bien controlado por el arquero cordobés que se terminó de calzar el traje de héroe para darle un punto importantísimo a su equipo ya que tiene el inocultable sabor de la victoria para los cordobeses que estuvieron a un par de minutos de irse con las manos vacías.

