
En líneas el generales, el primer tiempo no fue de alto vuelo, ya que se transitaba en demasía el sector medio, había mucha marca y fricción, donde la intensión de buen juego, era sobrepasada por el orden estructural defensivo.
Pese a ello y más allá de las imprecisiones, de los dos, el más estructurado era Libertad, con orden en el fondo, recuperación en el medio y contundencia cuando tuvo que definir, por ejemplo a los 33’ con corrida y disparo cruzado de Vezani abajo, para derrotar a Ocampo.
En el segundo tiempo, desde el inicio, Unión con dos variantes intentó ser más ofensivo, fue el tiempo cuando Formica y Silba se vinieron a la cancha.
A esta variante de Isabella, el técnico de Libertad en un cuarto de hora le contestó con la salida de Lescano, algo lesionado, para que ingrese Mansilla y los aurinegros armen línea de cuatro en el fondo.
Le costó reacomodarse a la visita, y Unión aprovechó ese momento para irse casi decididamente sobre Baigorria “revoleando el poncho”, con más ganas que claridad.
A los 34’, Libertad sacó un contragolpe rápido y Yuste con Unión desacomodado atrás, le hace falta a Berardi y como último recurso se debe ir expulsado.
A dos minutos del final, en una jugada que protestó todo Libertad, incluso Mansilla que fue expulsado, el árbitro cobra penal sobre Formica. Mansilla gesticula al salir y por reaccionar desde el banco, también se va expulsado Molina.
La pena máxima a los 47’ Matías Fler la transforma en gol con remate fuerte, arriba y cruzado. Fler le grita el gol a los hinchas de Libertad y correctamente, también se va expulsado.
Después del pitazo final, todo Libertad se quedó protestando la jugada del penal, al mismo tiempo que Unión se abrazó a un punto que, por cómo se dieron los resultados, hoy a corto plazo le sirve en demasía, si bien es cierto que en “esta guerra por mantener la categoría” pierde tres soldados importantes.

