Argentino A: Unión, a un paso de las Semifinales

Los jugadores de Unión festejan el primero de los tantos.
Los jugadores de Unión festejan el primero de los tantos.
La nueva edición del clásico sunchalense no solamente tenía los elementos habituales en juego sino también era casi definitorio para la evolución del Pentagonal. Disputado promediando el mismo, para Libertad, luego de una fecha libre y una derrota, era la oportunidad de recuperar terreno ante el puntero del grupo. Para Unión, en tanto, se trataba nada menos que de la chance de casi asegurarse su presencia en la Semifinal. Parejo y peleado fue el primer tiempo, emotivo y con goles el segundo que dejaría la victoria albiverde por 3-1, con dos tantos de Romay y uno de Leichner, descontando con un gol en contra el propio Romay.

Sabiendo de antemano las situaciones de uno y otro equipo, el primer tiempo fue casi de estudio, con mucha pelea y esfuerzo y poca claridad al momento de ingresar en la zona de ataque. Los minutos fueron pasando y las situaciones de peligro escaseaban. Libertad se mostraba como un conjunto firme en su mediocampo, recuperando y sofocando los intentos creativos visitantes pero abocado a esta función, tampoco podía hacer su juego.

El complemento resultó totalmente diferente, con un aurinegro urgido por la victoria, que se adelantaba en la cancha y también desde los cambios promovidos desde el banco y un local agazapado, dispuesto a sacar provecho de cualquier vacilación.

Delfino no se conformaba con el empate, pretendía sumar de a tres y así recuperar los puntos cedidos en su estadio entre semana e hizo ingresar a Girard para que se sumara a Jamud y Antonelli, teniendo así tres delanteros, quienes debían ser asistidos por Pereyra, otra de las modificaciones. Claro que, el costo que tuvo esta movida fue alto ya que desarmó la sólida estructura que del medio hacia atrás venía evidenciando.

Y Unión supo leer el juego y llegó a la diferencia inicial con una corrida de Romay, dando inicio a una seguidilla de acciones que sentenciaron el desarrollo posterior: expulsión de Pereyra en Libertad, el adelantamiento obligado de quien se siente afuera de la competencia y un segundo tanto, ahora de Cristian Leichner, aprovechándose de esta situación.

Pero aún había más ya que casi en tiempo cumplido, Romay peinó una pelota y con un gol en contra le puso suspenso al final. No obstante, el propio Romay tuvo su revancha y le puso cifras definitivas a uno de los clásicos más emotivos del último tiempo.

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