

Así, los de Forestello cerraron su participación como local en esta instancia, esperando por el decagonal que se viene, próximo objetivo a desandar.
El primer tiempo fue monótono, con el local manejando la pelota a su antojo y haciendo con ella lo que quería frente a un equipo que nunca terminó de encontrarse como tal por lo que Nuñez tuvo una tarde tranquila. Así y todo, las chances de gol generadas por el albiverde no eran aprovechadas, con lo cual, un error podía dejarlo con las manos vacías.
El complemento fue diferente ya que a la superioridad en la tenencia del balón, le anexó también el merodeo cerca del arco visitante y no pasó mucho para que Romay -que había ingresado apenas iniciado el partido por la lesión de Manuel García- pusiera en ventaja a Unión.
«Vamos a buscar el segundo, no los dejemos vivir», repetía desde el banco Forestello. La arenga dio resultados porque a los 27 y 30 minutos, llegarían dos bombazos desde afuera del área para definir todo. Primero fue Gottardi y luego Acosta, para arrancar aplausos a las pocas personas que se acercaron al «Estadio de la Avenida». Ya todo era cosa juzgada, si el «Colectivero» no había podido remontar el 0-1, mucho menos el 0-3 así que solamente hubo que dejar pasar el tiempo y ver si el local definía alguna vez más.
Así, Crucero se va de Sunchales con dos de las tres derrotas recibidas en toda la Zona (cuando visitó a Libertad cayó 2-1) y Unión termina en el segundo lugar de la tabla, con la mente ya puesta en lo que será el Decagonal que comenzará en breve, siendo el equipo más goleador y teniendo una de las vallas menos vencidas.

