No pudo en las tardes de fin de semana pero sí lo logró en la noche de ayer. Unión se reencontró con el triunfo con una victoria 2-0 frente a Central Norte, dejando atrás tantos sinsabores y sentando bases claras para una ilusión de despegue. Fler y Molina fueron los autores de los tantos albiverdes que consiguieron así la primera victoria en el año y en el ciclo de Miguel Isabella.
Unión, le ganó con autoridad a Central Norte de Salta 2 a 0 con goles de Molina y Fler, para así cortar una racha de 15 partidos sin conocer la victoria. El partido se jugó en el estadio de la avenida Belgrano.
Más allá de la enorme importancia que ha significado volver a ganar, lo más significativo tal vez, es que Unión logró un triunfo con suma personalidad y con un juego generalizado de gran altura.
Desde el mismo inicio, el dueño de casa se adueñó del balón en el sector recuperativo y decididamente jugó en terreno contrario, cerca del arquero Maino.
Utilizó como alternativas de gol, el juego aéreo en busca de las cabezas de Fler, Silba o Bertorini, todo ello fomentado por el desequilibrio desde el sector izquierdo, donde Riberi y Fraire armaban una muy buena sociedad.
El merecido gol estaba al caer, y cuando a los 18’ Villavicencio se equivoca en el fondo, Central Norte lo paga demasiado caro, ya que primero pierde al marcador central por expulsión y después sufre el golazo de tiro libre de Joaquín Molina.
Unión ganaba y justificaba el gran momento que expresaba futbolísticamente en el terreno, mientras que su rival, no tenía volumen de juego y llegaba tibiamente sobre el arco de Ocampo que siempre se mostró muy atento.
En el complemento, Autino, agigantó su figura como abanderado en el equilibrio del sector medio, Riberi siguió subiendo por izquierda, Molina no dejó de picar al vacio y Maino fue fundamental para que el equipo de Isabella no pudiese asegurar el resultado con un gol más.
En 25’ Ceballos, uno de los volantes de la visita se hace expulsar tontamente, Central se queda con dos hombres menos, y Unión, decididamente se va sobre el muy buen arquero Mariano Maino.
Primero, lo tuvo Velásquez, después Riberi, un poco más tarde Molina y a los 38’, Matías Fler, “el último sobreviviente”, con una definición perfecta puso el 2 a 0 que selló el resultado del partido.
En base a un trabajo colectivo, ordenado para defender, estructurado para atacar, con un gran criterio en el trato del balón, Unión logró un triunfo que agiganta ilusiones, un triunfo que necesitaba y se merecía.

