La lluvia de más de 30 milímetros soportada por la ciudad en las últimas horas, generó mucha preocupación en los organizadores de la 27º Fiesta Nacional del Fútbol Infantil. Desde el miércoles están las delegaciones arribando y las inclemencias obligaron a reorganizar parte de las actividades, no obstante, hay plan B y C.
La lluvia que comenzó a caer en la noche de ayer sobre Sunchales generó un signo de interrogación acerca de la inminente puesta en marcha de la edición número 27 de la Fiesta Nacional del Fútbol Infantil. Con el correr de las horas, la continuidad de las malas condiciones climáticas acentuaron el alerta y los organizadores, con buen tino, comenzaron a pensar alternativas que derivaron en primera instancia en la suspensión de las actividades de hoy viernes, pero también en acercar respuestas rápidas a las necesidades de las delegaciones y a reorganizar el certamen de fútbol infantil más importante del país.
«Tenemos fe en que la lluvia corte en la tarde noche y mañana esté mejor», comentó hoy al mediodía Cristian Astore, coordinador general de la edición.
«Estamos alojando a gente en zonas de emergencias porque los campings están inundados por lo que vamos trasladándolos con colchones y bolsos», agregó y relató que «en realidad no teníamos mucho que pensar sino actuar, estamos trabajando con fletes», para explicar cómo se fueron generando las primeras respuestas de una jornada complicada.
«Queremos preservar el piso de las canchas, son 15 que están en Unión, la Villa Deportiva, Libertad y el Cicles, ya que pretendemos mantenerlos para que se puedan disputar la mayor cantidad de partidos porque, si arrancamos esta tarde, podríamos avanzar algo pero mañana estarían imposibles para jugar», señaló.

