
Con ese peso, el Gobernador Antonio Bonfatti, quien horas antes había pedido diálogo y acciones a la Nación para resolver situaciones de inseguridad, no los atendió a aquellos que en su territorio reclamaban lo mismo. El mandatario consideró que se trató de una marcha política -y vaya si lo fue- y no quiso prestarse a completar el cuadro, aunque también su mensaje fue de no atender a miles de santafesinos que estaban allí representados, ya que independientemente de las intencionalidades subyacentes, los casos de inseguridad existen y están probados.
Bonfatti: «Es una manifestación política».
En diálogo telefónico en la mañana de hoy, Ezequiel Bolatti señaló que desde su punto de vista, lo que buscan es «el mismo trato que se les da a ciudades como Rosario y Santa Fe», cuya proporción de agentes policiales es sumamente superior y las cuales han sido beneficiadas con cientos de cámaras de vigilancia, mientras el resto de las ciudades debe comprarlas con recursos propios.
«Pedimos -a Bonfatti- que nos preste atención. Estamos acompañando, aportando dinero, asistencia a Los Pumas, la Policía y todas las demás fuerzas de seguridad», indicó y aportó datos porcentuales acerca de la representación allí presente a partir de la suma de las comunas e intendencias y sus aportes y habitantes.
Consultado respecto de la situación que se da en cuanto al reclamo que Bonfatti le hizo a las autoridades nacionales, el cual es similar al que llevaron a su vez a la Provincia, refirió que «miran para otro lado, nosotros no venimos a confrontar, nos hubiera gustado que nos atiendan», y agregó que «no reclamamos solamente sino acercamos propuestas», refiriéndose a los proyectos que están desarrollándose a nivel local en conjunto con el Centro Comercial para el protocolo de acción, el cual se presentará el martes próximo.

