En el día de ayer, una delegación compuesta por la secretaria de Gobierno y Asesora Legal del municipio, Gabriela Villa, Eliodoro Chinellato y Eduardo Alassia, presidente y jefe técnico de la Cooperativa de Agua Potable y el concejal Néstor Mosso, mantuvo una reunión en Santa Fe con autoridades del Gobierno provincial. El objetivo fue avanzar en la posibilidad de contar con el apoyo de 450 mil pesos que ya ha sido otorgado para nuestra ciudad.
La dificultad radica en que, el proceso transcurrido para llegar a este punto ha sido tan largo, que en el pliego del Decreto que fuera recientemente rubricado por la Vicegobernadora Griselda Tessio, se habla de la Licitación para la compra de un equipo de ósmosis inversa de 50 metros cúbicos de capacidad, el cual no solo fue licitado sino adjudicado, instalado y está en pleno funcionamiento. Así, surge la duda acerca de la posibilidad de que desde la provincia, en algún momento se hable de malversación de fondos o alguna figura similar si el municipio -responsable de la provisión de agua que lo concesionó a la cooperativa- destina el dinero a otro fin que no es el establecido en el Decreto de referencia.
El encuentro fue por este punto mantenido con la gente de Legales de la provincia.
El mismo, fue definido por Néstor Mosso como «muy productivo. Fuimos con un planteo muy claro: el dinero lo necesitamos».
Por su parte, Chinellato indicó que ante las interminables demoras para acceder al aporte provincial, «la cooperativa se adelantó a la necesidad. Ahora estamos viendo cuáles son los caminos a transitar para que este dinero no comprometa a nadie».
Plan B
Realmente resulta llamativo y casi indignante que, luego de décadas de ausencia, justo cuando la provincia decide prestar una colaboración en cuanto a una de las necesidades básicas como lo es el agua, haya riesgo de perder el dinero. Ante este panorama, ya el Ejecutivo habría puesto los recaudos del caso puesto que buscan estar totalmente seguros de no tener problemas a futuro.
Al mismo tiempo, ya se ha comenzado a esbozar una suerte de Plan B, ante la posibilidad de que no se pueda redirigir el dinero para terminar de pagar lo que resta del equipo ya adquirido y lo demás volcarlo dentro de la propia cooperativa. La intención, sería la de efectivamente comprar otro equipo y así evitar un mayor papelerío burocrático que extendiera aún más los tiempos.
Si bien la ciudad hoy no requiere del mismo, sí lo hará en un futuro. Igualmente, se podrían reemplazar los de 18 metros cúbicos existentes y dejarlos de reemplazo. Así, se cumpliría con un todo en lo establecido en el Decreto.
Las tratativas, de acuerdo a lo comentado por Néstor Mosso, datan de tres años atrás, fecha en la cual, se planteó por primera vez a la Provincia la necesidad de contar con su respaldo para comprar este equipamiento.

