Cinco años, toda una vida

Pensar en cinco años, para muchos seguramente será un pequeño ejercicio. Quienes tengan hijos, podrán relatar miles de pequeñas experiencias que fueron acumulándose a lo largo de los años vividos, meses, semanas y días en los cuales siempre hubo algo que decir, algo que contar. La medida de tiempo, entonces, puede ser relativa, es nuestra primera afirmación de esta columna.

Ahora bien, tratemos de “encajar” un quinquenio en el proceso de vida de una ciudad (tal como bien lo plantea Isaac Asimov en sus escritos). Si bien a priori parece descabellado puesto que sería apenas un segundo o menos comparativamente hablando. No obstante, en esa misma ciudad, habría decenas, cientos, miles de pequeñas cosas que cotidianamente han ido ocurriendo en este plazo de tiempo mencionado.

¿Qué ocurrió en Sunchales y la zona desde 2004 a esta parte? La primera respuesta que se nos viene a la cabeza es el simple (y efectivo): pufff, tantas cosas. Y si, desde el nuevo Gobierno y representaciones renovadas en entidades intermedias, deportivas, culturales, hechos que permitieron que Sunchales trascendiera por buenas y malas noticias, logros de los más diversos que pueden encontrarse en cualquier ciudad de veinte mil habitantes.

Si fuésemos una persona, apenas estaríamos por ingresar a nuestro período de escolaridad obligatoria, balbuceando bastante bien pero sin comprender muchísimas cosas que nos rodean. Pero no somos un niño, somos una empresa periodística que en estos cinco años ha logrado hacerse un lugar, insertarse y consolidarse en un mercado tan competitivo como el sunchalense ya que, si de medios hablamos, sin lugar a dudas es una ciudad pródiga y debería ser envidiada por muchas, ya que cuenta con numerosas posibilidades informativas.

Recuerdo aún verlo a Diego, parado en el umbral de la puerta de mis padres, comentándome el proyecto que por entonces tenía (según sus palabras) mucho de “artesanal”. Actualizar plantillas, cargar datos casi mecánicamente, errar en configuraciones, sabiendo que luego llegaría, primero el correo de advertencia y luego la corrección salvadora, para que todo saliera de la mejor manera.
Luego fueron los cambios, los golpes que nos permitieron independizarnos, crecer desde múltiples perspectivas y seguir abriendo caminos con nuevas incorporaciones y ofertas de cobertura, algunas incluso dejando la sensación de estar adelantadas a los requerimientos actuales.

Al medio, cada uno hizo su vida, casi en paralelo. Familia, casamiento, hijos, viajes, todo nos llegó, como este quinto cumpleaños, que nos encuentra en medio de un nuevo desafío. Buscado durante tanto tiempo, anhelado, imaginado tantas veces y hoy vuelto una realidad. Y otra vez a abrirnos camino, a pensar posibilidades, a ir de a poco probando, testeando, trabajando otra vez de forma “artesanal”.

Nuevamente, a pesar de las distancias físicas, otra vez emprendemos este desafío. Ahora al revés, convocándolo yo a él pero con el mismo resultado: sin amigos que acompañen, no se puede avanzar.
Y esta es la segunda afirmación de esta columna.

Relacionadas

Ultimas noticias