Mientras nuestra ciudad se veía beneficiada con 20 milímetros de precipitaciones, apenas a unos kilómetros al norte, Virginia era afectada por fuertes ráfagas de viento y precipitaciones. Los daños de la tormenta fueron sólo de carácter material y a pesar de que en algún momento se señaló que podría haber sido un tornado, Pedro Fraire, presidente comunal de la localidad, lo descartó.
No obstante, refirió que se produjeron algunos corrimientos de techos, generando la lógica preocupación pero no ocasionando lesiones en ninguna persona.
Al describir lo sucedido, indicó que todo duró solamente unos pocos minutos y el viento, en fuertes ráfagas, estuvo acompañado por algo de lluvia. También se pudieron ver innumerables ramas caídas, árboles arrancados. Apenas un rato más tarde, salió el sol y todo quedó como un mal recuerdo.
Llevando tranquilidad a aquellos familiares y amigos de habitantes de su localidad, insistió en que todos están bien y que no requieren de aportes de donaciones puesto que la mayor parte de los trabajos para recuperar la normalidad del pueblo fueron efectuados en la mañana de ayer jueves.

