
“Allá vienen.” Se escucha en las veredas de la Avenida Belgrano. “Es el banderazo de Unión”, aclaran voces. “¡¡¡Cuántos!!!” y la palabra se pierde entre los sonidos y la búsqueda de los conocidos.
Allá vienen, los que marcan el aniversario 50 de la colonia de vacaciones. El banderazo 2026 (este año, adelantado).
Los chicos de la colonia de vacaciones del Club A. Unión, atraviesan la Avenida Belgrano desde la plaza hasta llegar a las instalaciones del club. Son un puñado de brotes verdes que vienen caminando 10 cuadras al compás de cornetas, bocinas, maracas y cantos. Las edades van de 8 a trece años. Todos llevan la camiseta y el gorro Albiverde. Bajo la mirada siempre alerta de los profesores y ayudantes, marchan felices, sintiéndose continuadores de una historia. De cerca, los acompaña la seguridad de la ciudad, la GUS, agentes de tránsito municipales.

Difícil explicar la armonía de color, sonido y movimiento que viene trayendo el grupo mientras flamean las banderas prolijamente preparadas para ondear en los aires. Este año, se sumó el humo verde brotando desde un automóvil como símbolo de esperanza y buenas nuevas.
Hay una secreta emoción en los colonos protagonistas y en los que los miran pasar. Los primeros por el rol y la experiencia; los segundos por la nostalgia. Algunos de los colonos, asistentes a El Banderazo son debutantes, otros ya experimentaron lo suficiente para poder mostrarse ufanos en sus filas.
Los habitantes de la Avenida Belgrano, no pueden evitar salir a la vereda y saludar, tomar fotos, evocar, formar parte de un tiempo que año a año renueva sus actores sin perder de vista el sentido de El Banderazo, actividad de la colonia de vacaciones.
Los chicos lo son todo. Por eso, a su lado caminan familias, pero, sobre todo, se plasma segura y evidente la responsabilidad de los profesores quienes no dejan nada librado al azar; no hay desmadre, no hay desorden. Es el día y la hora del Banderazo, de mostrar, cómo 400 niños ponen en valor el sentido de la colonia de vacaciones: el juego libre, la exploración y la curiosidad, contacto con la naturaleza, y dinámicas grupales que potencian lo emocional y lo social.

Al llegar a las instalaciones, cada grupo presentará su bandera con una canción previamente elaborada, luego, pileta y el mediodía los esperará con las pizzas y las bebidas frescas para compartir el momento de sana alegría. Las familias, a través de imágenes, gozarán junto a sus hijos, las bondades de tener un espacio inclusivo, donde se privilegia la sonrisa, la creatividad y juego compartido.
¡Es El Banderazo de los colonos del club Unión! y el cemento se sacude; por ahí andan nuestros niños, los que refundan en cada calendario la magia de ser parte de una historia. Hoy, se ha repetido. ¡Viva El Banderazo por siempre!
Griselda Bonafede

