En los últimos días, el impacto y repercusión que ha tenido el caso del sunchalense que se hacía pasar por abogado, tuvo alcance nacional. La noticia replicó en los principales medios del país y, en una comunicación telefónica con LT10, el abogado Juan Manuel Chiapero relató cómo se inició el caso que lo tuvo también como protagonista.
Chiapero, víctima de la usurpación de su firma, relató cómo descubrió la maniobra: «Un colega vino a mi estudio y me mostró una demanda supuestamente firmada por mí con un código QR. En la provincia de Santa Fe, los escritos se presentan con firma digital, no con QR. Ahí advertí que algo estaba mal».
El «modus operandi» del estafador consistía en crear una ilusión de legalidad para sus clientes, principalmente en causas de derecho de familia, como cuotas alimentarias o regímenes de cuidado personal. «Incluso falsificó decretos de una jueza de familia de Rafaela con el logo del Poder Judicial. Inventó un mundo paralelo para sacarle dinero a la gente de buena fe, pero en realidad no había nada iniciado en la Justicia», explicó.
La sospecha definitiva surgió cuando las autoridades judiciales de Rafaela confirmaron que el joven no poseía matrícula en los colegios de abogados de Rafaela, Santa Fe ni Rosario. Además, en sus perfiles profesionales de internet, el estafador incluía antecedentes laborales falsos en estudios jurídicos de renombre de la capital provincial.
Durante los allanamientos realizados por la Policía Federal, se habrían incautado cuentas bancarias y elementos de prueba. Según trascendió, el acusado ocultaba su sello profesional dentro de un ladrillo hueco en su domicilio.
«Esto la verdad que es algo increíble, es digno de película (…) Es un bombazo para una ciudad donde nos conocemos todos. Yo le llevo casi 30 años de edad y uno confía cuando recibe una contestación de la contraparte; nunca te ponés a chequear si el colega está realmente recibido», reflexionó el Dr. Chiapero.


