
La realidad de Unión y Atlético Paraná marcaba en la previa que ambos están lejos de donde esperaban, con un punto en tres presentaciones… El desenlace del encuentro de anoche ratificó dicha realidad, mostrando a dos equipos con ganas pero atados a los nervios que no pudieron quebrar el cero.
Llama mucho la atención este momento del Bicho Verde, acostumbrado a ser protagonista del certamen e implacable en su estadio. Este Unión dista del que tenía en mente Adrián Tosetto, el cual cosechó magros dos puntos en cuatro partidos pero que en dicho lapso pudo convertir solamente un gol, situación que se agudiza si se tiene en cuenta que también se dio en los partidos amistosos.
Empujado por la localía y la necesidad, el albiverde fue para adelante en el segundo tiempo, generando bastante peligro y teniendo varias situaciones de gol. Lamentablemente, la carga psicológica que comienza a ser la ausencia de conversiones termina también teniendo peso propio y hace que la sequía se agudice. En dicho contexto, el elenco paranaense terminó regresando con una sonrisa al recibir mejor el empate de visitante.
Para el local el futuro está claro, teniendo el próximo fin de semana un duro examen en San Francisco, donde cada vez se torna más imperioso comenzar a sumar de a tres para no perder el ritmo de los punteros y evitar quedar demasiado rápido marginado de la discusión.

