En la noche del jueves, Gabriel Fiorito, estrenó la propia adaptación de la obra “Noche de Reyes… o como quieran”, del extraordinario, William Shakespeare. El título se refiere a la duodécima noche, contando a partir de Nochebuena, que es la Noche de Reyes o Epifanía.
Se trata de una comedia romántica escrita entre 1600 y 1601 e interpretada por primera vez, el dos de febrero de 1602. Esta obra es una de las más alegres del autor, con temas como el amor, el matrimonio y el género cuando el mundo renacía a las artes, luego de las influencias religiosas del medioevo.
Para tamaña adaptación, Fiorito apeló en primer lugar, al talento de los actores de su equipo, aspecto que quedó reflejado en todo momento, porque la obra situada a comienzos del siglo XVII, necesitaba que se multiplicaran los dones de cada uno para resignificar las escenas.

En segundo lugar, y para ubicar al espectador en tiempo y espacio, inicia el espectáculo con una imagen fílmica, donde se presenta el naufragio de un barco que llega a la costa de Iliria. El diálogo entre una sobreviviente y el capitán pone al espectador en anticipo del tema que luego se desarrollará y, que permanentemente le exigirá volver a él para interpretar la obra.
Se trata de una sobreviviente que cambia su identidad de mujer con el objetivo de encontrar a su hermano, a quien cree perdido en las aguas y acercarse al duque de Orsino. El capitán del barco naufragado, le anticipa que el duque está enamorado sin ser correspondido por la condesa Olivia.
Luego se suceden las escenas y el humor abraza todas las tramas que se enredan entre sí con el tema del amor no correspondido, triángulos amorosos y la identidad cambiada. Los diálogos están cargados de ironía. Los personajes en momentos hablan en verso, característica del siglo en que se crea la obra, pero también hay música de tiempos modernos en adecuada adaptación.
La Casa de la Cultura, es ahora un ámbito propicio para anexar al escenario principal otras áreas de escenificación como prolongación del mismo. De modo que el público debe movilizar su postura y dirigir su atención hacia otros cuadros. Es este un recurso expectante que exige una interacción pasiva, pero comprometida.

La adaptación de “La Noche de Reyes… o como quieran” es al decir de Fiorito un texto “potente” e imagino que la adaptación debió ser un desafío, pero él sabe que el teatro es herramienta poderosa para la reflexión y expresión social. En esta obra nos lleva a reflexionar acerca de cómo el amor es capaz de sobrevivir a las desgracias, a los cambios de identidad, al sexo, a las clases sociales. La genialidad está en combinar con el humor, la sátira, lo lúdico obtenido con la idoneidad de sus actores, la combinación de recursos, usos de los espacios.
Pronto la podrá ver todo el público sunchalense. No lo pierdan. El teatro en Sunchales, ha llegado para quedarse. Gabriel Fiorito con su producción de “Maquinarte” nos ofrece la posibilidad de crecer en un aspecto cultural que se nos presentaba escaso. Hoy podemos formar opinión al respecto. Sus presentaciones van creciendo en complejidad, respuesta a un público que es capaz de resignificar y comprometerse con sus propuestas.
Me tomo de las palabras del mismo director Fiorito: “Cualquier espacio pueda ser un lugar indicado para que suceda el hecho teatral”. “Noche de Reyes ha sucedido… o como quieran”, ahora en un espacio más generoso facilitador de movimientos espaciales.
Gracias por este aporte a la cultura. Sunchales debe sentirse agradecido.
Griselda Bonafede.

