Estrenando local, el vecinalismo ofreció el pasado viernes su primera rueda de prensa con las flamantes autoridades, encabezadas por Gloria Gallardo, quien estuvo flanqueada por el ex intendente Oscar Trinchieri. Con referentes históricos del movimiento, afiliados que llegaron con algo de retraso y la inocultable ausencia de Adriana Schmithalter, la convocatoria que se esperaba transitase casi por lo institucional, incluyó la confirmación de la presentación del ex intendente no sólo como candidato al gobierno local sino también encarnando la representación del presidente Kirchner en la ciudad. ¿Se vienen las internas con el justicialismo?
Gloria Gallardo, concejal y actual titular del partido, tuvo un discurso coherente, que supo marcar puntos fuertes del movimiento y débiles tanto del gobierno de turno como del Concejo como estructura. «Es una responsabilidad y un compromiso para mí ser la nueva presidente del partido, más en este año eleccionario, muy activo, en el que estamos ya trabajando para brindar una propuesta diferente, una alternativa superadora con el objetivo de recuperar la intendencia de nuestra ciudad», dijo en primer término.
Los dos encargados de las respuestas -ella y Trinchieri- anticiparon que estarán presentes todos los días, esperando por las consultas de los ciudadanos. El acercamiento de la gente fue uno de los ejes de ambos discursos, el de ella haciendo alusión a la gente y a los resultados de los últimos comicios del 2005, el del ex intendente al malestar de los trabajadores municipales, quienes ya le estarían planteando cambios y a la falta de interlocutores válidos en áreas sensibles como ser Educación.
«Creemos que el resultado del 2005 fue un llamado de atención para la actual gestión que ha modificado la manera de relacionarse con la comunidad y las instituciones, interrumpiendo muchos proyectos y logros que se habían obtenido, como políticas de inclusión social, salud, educación, cultura y seguridad, entre otras. Debemos reconocer sí que, gracias a la buena situación económica del país y la recaudación del municipio, se pudo lograr la recuperación de aquellas cuadras que por la crisis del 2001, la gestión vecinalista no pudo realizar. Pero creemos que existe un vacío en lo que refiere a políticas integrales», prosiguió.
«Consideramos -agregó- que se rompió el vínculo entre el Estado y la comunidad. Creemos que este municipio es cerrado y un claro ejemplo lo puedo dar desde mi función en el Concejo, desde donde la relación con el Ejecutivo siempre dejó mucho que desear: no nos dan participación, no se aceptan nuestras propuestas, ni se dan respuestas a los pedidos de informes que tenemos. En síntesis consideramos que no se respeta al Concejo como institución».
Finalmente admitió que «como partido debemos estar muy atentos porque es un año electoral» y anticipó que «seguramente explotará la obra pública, las inauguraciones, el asistencialismo y se incrementará el número de contratados».

