Gatitos

La incursión de anoche en tierras brasileñas fue sumamente adversa para Libertad, que cayó con amplitud por 97-71. El partido desde el arranque mismo fue favorable a los locales que se dispararon en el marcador. Si bien en algún pasaje el aurinegro pudo descontar y ponerse a uno, no pudo mantener el nivel y vio cómo el Coc se alejaba en el tanteador hasta quedar en cifras indescontables.

De movida, el 9-2 y 12-3 marcó una tendencia: el Coc corría, salía de contra y convertía dobles cerca del canasto mientras Libertad apostaba en gran medida a los tiros externos, con baja efectividad. Los sistemas serían similares durante el resto del cotejo y los tiros de cancha dejaron en evidencia los argumentos de unos y otros.

A 4.30 del final del primer cuarto, el local se imponía 16-4 pero llegó la reacción de la visita con un par de triples de Ginóbili para poner un parcial de 12-0 y quedar a uno (16-15). Sin embargo, el cierre del parcial fue netamente favorable a los de Brasil que con un 8-0, se volvieron a adelantar, cerrando el cuarto 27-19.

En el segundo chico, la distancia pareció estabilizarse en diez puntos y cada vez eran más marcadas las opciones ofensivas de cada uno. Cadillac comenzó a rotar el banco buscando soluciones y también Martin entró a dar una mano pero no fue suficiente. Parecía ser que la distancia no estaba en los tableros sino en la actitud y muchos seguramente se acordaron de la lesión de Mariano Ceruti, un jugador que más allá del desempeño dentro del campo de juego, aporta precisamente eso, contagiando a sus compañeros.

López tomó el protagonismo de la ofensiva liberteña reemplazando a Jeffrion Aubry que antes había tenido un par de minutos destacados. La experiencia permitía mantener la distancia en una decena de puntos pero los dobles y faltas se acumulaban y siempre tenían lugar en el mismo tablero. Hubo un atisbo de reacción para quedar a siete pero otra vez, las penetraciones y las rápidas conversiones pusieron la diferencia en una docena que hasta entonces era la máxima (52-40).

De movida, en el tercer cuarto apareció el Sepo para meter un triple que pareció tener un efecto anímico positivo. Ellos convertían pero el ataque de los de Cadillac estaba funcionando, pero fue todo un espejismo ya que tras esa conversión y hasta los dos minutos finales, sólo se contabilizaron 4 puntos de Carroll y 2 de López para que el parcial fuese de 29-13 y la distancia de 28 (81-53).

Hacía rato que no había partido en el rectángulo de juego. Ingresaron los juveniles para dar descanso a los titulares y tratar de desgastar físicamente a un Ribeirao que parecía no tener fisuras. Con una férrea defensa y ante un escaso público, el Coc dibujaba la victoria que buscaba y se aseguraba el tercer y definitorio partido. El final llegó, lapidario, dejando las cifras en 97-71 y haciendo que todos esperen por el encuentro de esta noche para ver al verdadero Libertad, el que todos conocemos y el que puede no sólo revertir la imagen de anoche sino quedarse con el pase a la final.

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