
En el arranque del torneo, en Brasil, los Tigres cayeron con amplitud ante Pinheiros por 96-65, en un encuentro que fue parejo recién en el complemento.
Al cabo del segundo cuarto, la diferencia era favorable a los de Brasil por 52-22. Los de Demti están diezmados sin Battle ni Fernández Chávez y fue muy poco lo que pudieron hacer en los dos primeros cuartos ante un sólido elenco local que casi no les permitió opciones ofensivas y lo maniató (encestando 13 y 9 puntos respectivamente en cada cuarto).
Luego, los aurinegros parecieron encontrar la forma de emparejar el juego e hicieron un buen complemento (44-43) pero ya era demasiado tarde para remontar una diferencia de treinta puntos que más allá de algunas oscilaciones, nunca estuvo en riesgo.

